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Reforma de Ley de Sociedades: Fin de comanditas, impulso a las SAS y cambios para farmacias y empresas familiares
La reforma de la Ley de Sociedades impulsada por el Poder Ejecutivo propone la eliminación de las sociedades en comandita, afectando especialmente al sector farmacéutico. La medida también busca revitalizar las Sociedades Anónimas Simplificadas (SAS) y facilitar la integración de acuerdos de socios y protocolos familiares en los estatutos.
- Eliminación de sociedades en comandita.
- Reactivación de Sociedades Anónimas Simplificadas (SAS).
- Integración de acuerdos de socios al estatuto.
- Impacto en el sector farmacéutico.
El Poder Ejecutivo ha enviado al Congreso una reforma a la Ley de Sociedades que implicará cambios significativos en la estructura empresarial argentina. La medida más destacada es la eliminación de las sociedades en comandita, una figura que, si bien no es la más extendida, tiene un impacto directo en sectores como el de las farmacias. En la práctica, este tipo de sociedad permite a los socios comanditarios aportar capital sin asumir responsabilidad patrimonial, mientras que el socio comanditado administra el negocio y responde con su propio patrimonio, funcionando como un empleado de alta jerarquía pero con responsabilidades de dueño.
Las farmacias, especialmente en provincias como Buenos Aires donde este formato es más común, deberán migrar a otras estructuras societarias contempladas por la nueva ley, como Sociedades Anónimas (SA), Sociedades de Responsabilidad Limitada (SRL) o Sociedades Anónimas Simplificadas (SAS). Esto implicará que el propietario de la firma asumirá un rol de presidente del Directorio, mientras que el farmacéutico habilitado pasará a ser director, con las consecuentes implicancias en la responsabilidad y la gestión.
La reforma también busca beneficiar a las empresas familiares al permitir la integración de protocolos y acuerdos de socios directamente en el estatuto. Actualmente, estos acuerdos, que definen aspectos como la sucesión o las restricciones para integrar el directorio, suelen realizarse por fuera del estatuto, generando potenciales conflictos judiciales. La nueva ley busca otorgar mayor seguridad jurídica al elevar la jerarquía del estatuto.
Otro punto clave es la reactivación de las Sociedades Anónimas Simplificadas (SAS), que habían sido creadas para agilizar la formación de empresas pero que vieron limitadas sus ventajas por la burocracia estatal durante el gobierno anterior. La ley busca devolverle el impulso a las SAS, permitiendo a las empresas familiares adaptar sus estatutos y contratos sociales a sus necesidades específicas, incluyendo prestaciones accesorias que antes requerían protocolos externos.
Finalmente, la ley contempla la figura de las sociedades simples, que engloban a las sociedades de hecho no registradas ante la Inspección General de Justicia (IGJ). Si bien son una opción para pequeños estudios profesionales, la mayoría de las firmas del sector ya operan bajo otras formas societarias. La reforma, en su conjunto, apunta a modernizar el marco legal societario argentino, brindando mayor claridad y seguridad jurídica a las operaciones empresariales.
La reforma a la Ley de Sociedades introduce cambios estructurales que impactan directamente en la operativa y la responsabilidad de diversas empresas argentinas. La eliminación de las sociedades en comandita y la reactivación de las SAS son puntos clave a seguir para inversores y empresarios. Se espera una adaptación en el sector farmacéutico y una mayor seguridad jurídica para empresas familiares. Es fundamental observar cómo se implementan estos cambios y qué nuevas oportunidades o desafíos surgen para el ecosistema empresarial del país.

