Advierten sobre riesgo de estanflación y recesión técnica en Argentina: PIB crecería solo 1,3% en 2026
Lorenzo Sigaut Gravina de Equilibra advierte sobre el riesgo de estanflación y una posible recesión técnica en Argentina, proyectando una expansión del PIB de apenas 1,3% para 2026. La incertidumbre electoral y el uso del dólar como ancla antiinflacionaria son puntos clave de preocupación.

Las claves de la nota
- Riesgo de estanflación y recesión técnica
- PIB crecería solo 1,3% en 2026
- Pérdida de 250.000 empleos formales
- Crítica al dólar como ancla inflacionaria
- Incertidumbre electoral complica la recuperación
El economista Lorenzo Sigaut Gravina, de la consultora Equilibra, ha lanzado una seria advertencia sobre el panorama económico argentino, señalando el riesgo latente de estanflación, es decir, una combinación de estancamiento económico con inflación persistente. Las proyecciones para 2026 apuntan a una expansión del Producto Interno Bruto (PIB) de apenas el 1,3%, impulsada principalmente por sectores primarios como la energía, la minería y la agroindustria. Esta cifra es preocupante si se considera que la actividad en el tercer trimestre podría confirmar una recesión técnica, tras la contracción observada en el período abril-junio.
La recuperación económica futura, especialmente de cara a 2027, se ve amenazada por la incertidumbre inherente al calendario electoral. Sigaut Gravina cuestiona la efectividad de utilizar el dólar como ancla antiinflacionaria, argumentando que la apreciación cambiaria combinada con la apertura comercial y la reducción de aranceles ha generado una presión considerable sobre la producción local, especialmente frente a la competencia de bienes importados, como los provenientes de China. Sectores clave para la economía de Rosario y la región, como la industria manufacturera, el comercio y la construcción, se encuentran entre los más afectados por esta dinámica.
El deterioro del mercado laboral, con una pérdida estimada de 250.000 puestos de trabajo asalariados privados formales desde el inicio de la gestión actual, es otro foco de alarma. Si bien la creación de otras ocupaciones ha evitado un salto en la tasa de desempleo, gran parte de estos nuevos empleos corresponden a cuentapropismo e informalidad, lo que limita el dinamismo de la actividad y la capacidad de consumo. La inversión acumula cinco trimestres consecutivos de caída, y la mora crediticia sigue siendo un problema sin resolver, lo que dificulta la reactivación de sectores productivos más amplios.
Para lograr una recuperación más sólida y extendida, Sigaut Gravina enumera condiciones necesarias como frenar la pérdida de empleo formal, recuperar la inversión y el financiamiento, reducir la inflación de manera sostenida y asegurar que los salarios le ganen a los precios. La dependencia de las cosechas excepcionales y el impulso de Vaca Muerta son motores importantes, pero no suficientes para dinamizar el conjunto de la economía. La región de Rosario, con su fuerte vocación industrial y agroexportadora, se vería beneficiada por un tipo de cambio menos apreciado que otorgue mayor competitividad a las actividades expuestas a la competencia externa, aunque esto podría generar presiones inflacionarias adicionales.
