Acciones internacionales superan a Wall Street en 2026: Taiwán y Japón lideran, IA impulsa el rally
Por segundo año consecutivo, las acciones internacionales superan a Wall Street, con un rendimiento cercano al 23,5% en mercados emergentes frente al 14% del S&P 500. Taiwán lidera las ganancias con un 80%.

Las claves de la nota
- Acciones internacionales superan a Wall Street por segundo año.
- Taiwán lidera las ganancias con un 80% impulsado por la IA.
- Concentración de empresas en mercados emergentes es un riesgo.
- Valuaciones más bajas fuera de EE.UU. presentan oportunidades.
- Inversión en IA impulsa la demanda de semiconductores asiáticos.
Por segundo año consecutivo, los mercados bursátiles internacionales están demostrando un desempeño superior al de Wall Street. En lo que va de 2026, el fondo iShares Core MSCI Emerging Markets ETF ha acumulado una suba del 23,5%, superando al SPDR S&P 500 ETF que sigue al índice estadounidense, con un avance del 14%. Esta tendencia se alinea con la de 2025, cuando los mercados emergentes rindieron un 34% y los mercados internacionales excluyendo a EE.UU. avanzaron un 32%.
El impulso principal detrás de este rally internacional en 2026 parece estar fuertemente ligado a la inteligencia artificial (IA). Países como Taiwán y Corea del Sur, centros neurálgicos en la fabricación de semiconductores y memorias, componentes esenciales para la infraestructura de IA, han liderado las ganancias. Taiwán, en particular, ha visto un avance superior al 80% en su ETF específico. Japón también ha registrado resultados positivos, con un fondo de inversión que acumula una ganación cercana al 27%. Si bien la debilidad del dólar impulsó las ganancias internacionales en 2025, este año el fortalecimiento de la divisa estadounidense y las tensiones geopolíticas han afectado a mercados desarrollados como Europa.
A pesar de las oportunidades, la concentración de valor en pocas empresas dentro de los índices de mercados emergentes presenta un riesgo de diversificación similar al del mercado estadounidense. Si las grandes tecnológicas reducen sus inversiones en IA, ambos mercados podrían verse afectados simultáneamente. No obstante, existen motivos estructurales para considerar la inversión internacional, como la desproporción entre el peso de EE.UU. en los índices bursátiles mundiales (62%) y su participación en el PBI global (25%). Además, las valuaciones de empresas fuera de EE.UU. son considerablemente más bajas, ofreciendo potencial de crecimiento.
Para inversores y empresarios argentinos, esta tendencia global invita a una revisión de las carteras. Si bien el contexto local presenta sus propios desafíos, la diversificación internacional puede ser una estrategia clave para mitigar riesgos y capturar oportunidades de crecimiento. Es fundamental monitorear la evolución de la inversión en IA y su impacto en las cadenas de suministro globales, así como las políticas monetarias de las principales economías. La potencial revalorización de activos con valuaciones más bajas en mercados emergentes podría ofrecer un atractivo adicional, siempre considerando la volatilidad inherente a estas plazas.
