
Imagen ilustrativa
Wall Street: baja la inflación y las tasas de la Fed impulsan un rally récord
A pesar de la tensión en Medio Oriente, la bolsa estadounidense extiende su racha alcista. La desaceleración de precios y consumo reduce las apuestas por subas de tasas de la Fed, mientras los balances empresariales sostienen el optimismo.
- Rally récord en Wall Street impulsado por balances empresariales.
- Inflación en EE.UU. muestra desaceleración (0,1% en julio).
- Bajas expectativas de suba de tasas de la Fed.
- Tensión en Medio Oriente y bloqueo de Ormuz persisten.
Wall Street atraviesa una racha alcista marcada por récords consecutivos, impulsada por una combinación de factores económicos positivos y la gestión de expectativas. A pesar de la persistente tensión geopolítica en Medio Oriente, el mercado bursátil estadounidense ha encontrado argumentos sólidos para su optimismo. La temporada de balances empresariales ha arrojado resultados extraordinarios, con utilidades por acción del S&P 500 creciendo más de 50% interanual. Incluso excluyendo los números de gigantes como Alphabet y Amazon, la rentabilidad muestra un salto cercano al 30%, acompañado de un crecimiento de ingresos del 15% y proyecciones empresariales robustas.
La desaceleración de la inflación, con una lectura modesta del 0,1% en julio tras una caída del -0,4% en junio, ha sido un factor clave. Esto, sumado a la debilidad en el consumo, ha reducido significativamente las expectativas de futuras subas en las tasas de interés por parte de la Reserva Federal. La reciente reunión de la Fed consagró la inacción en política monetaria, dejando la responsabilidad de lidiar con posibles repuntes inflacionarios en manos del mercado. Esta tregua en la política monetaria ha sido oportuna para la colocación de deuda a largo plazo del Tesoro, aliviando la presión sobre los rendimientos de los bonos.
La incertidumbre sobre el conflicto en Medio Oriente, particularmente el bloqueo del Estrecho de Ormuz, genera preocupación, pero no ha logrado frenar el impulso alcista. Las promesas iniciales de un rápido acuerdo por parte de la administración Trump se han desvanecido, y se anticipan medidas económicas más severas contra Irán. Sin embargo, el mercado parece haber asimilado estos riesgos, priorizando los datos económicos internos. La curva de bonos, aunque sensible a las tensiones geopolíticas y a la política monetaria, ha mostrado cierta resiliencia. El precio del crudo, sin embargo, sigue siendo un factor a vigilar de cerca, actuando como una potencial espada de Damocles sobre el optimismo bursátil.
Para la Argentina, este escenario global de tasas de interés más estables y un dólar internacional que podría moderar su fortaleza ofrece un respiro relativo. La desaceleración inflacionaria en EE.UU. y la menor presión por subas de tasas de la Fed podrían aliviar la demanda de activos de refugio, beneficiando indirectamente a mercados emergentes. Sin embargo, la volatilidad en los precios de las commodities, especialmente el petróleo, sigue siendo un factor de riesgo. Los productores y exportadores argentinos deberán seguir de cerca la evolución de los precios internacionales y la política monetaria global para anticipar posibles impactos en sus negocios y en la economía nacional.
La noticia es relevante para inversores y empresarios argentinos al detallar las fuerzas que impulsan los mercados globales. La desaceleración inflacionaria y la pausa en las subas de tasas de la Fed en EE.UU. pueden generar un entorno más favorable para los mercados emergentes. Es crucial vigilar la evolución de los precios del petróleo y la política monetaria de la Fed para anticipar impactos en la economía local, especialmente en el sector agroexportador y financiero.

