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Wall Street avanza con alivio en bonos y cautela de la Fed; petróleo en foco
Las acciones estadounidenses operan al alza impulsadas por la baja en los rendimientos de bonos, mientras comentarios de un miembro de la Fed moderan la presión. El mercado aguarda el informe de empleo y sigue de cerca los movimientos del petróleo.
- Wall Street opera al alza con bonos a 10 años en 4,73%
- Fed: Waller dispuesto a pausa si inflación baja a 2%
- Petróleo Brent supera US$96,49 por barril ante tensiones
- Mercado aguarda informe de empleo de EE.UU. este viernes
- Oro y plata avanzan por debilidad del dólar e incertidumbre
Las acciones en Wall Street registraron un inicio alcista este jueves, beneficiadas por un descenso en los rendimientos de los bonos del Tesoro que alivió la presión sobre los mercados. El S&P 500 sumó 0,44%, el Dow Jones Industrial 0,66% y el Nasdaq Composite 0,44%. El rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años retrocedió cinco puntos básicos, situándose en 4,73%, tras haber rozado el 4,8% ante el repunte de los precios de la energía y las especulaciones sobre posibles alzas de tasas por parte de la Reserva Federal.
Las declaraciones del gobernador de la Fed, Christopher Waller, aportaron optimismo al mercado. Waller indicó que estaría dispuesto a mantener la tasa de referencia sin cambios en la próxima reunión si la inflación continúa su tendencia descendente hacia el objetivo del 2%. No obstante, dejó abierta la posibilidad de un endurecimiento monetario si las presiones inflacionarias se reactivan. "Si hay un progreso continuo hacia nuestro objetivo de 2%, estoy dispuesto a apoyar que la tasa de política se mantenga en su nivel actual", afirmó, pero advirtió que "si la inflación resulta elevada, consideraría un aumento de tasas".
La atención se centra ahora en el inminente informe oficial de empleo de agosto, donde los economistas proyectan un aumento de 55.000 puestos laborales, revirtiendo la caída observada en julio. Waller espera que estas cifras confirmen la solidez del mercado laboral estadounidense. La estabilidad en el mercado de bonos es vista como crucial para el avance de las acciones; una estabilización o caída en los rendimientos podría permitir nuevas ganancias bursátiles, mientras que datos de empleo superiores a lo esperado o un rendimiento del Tesoro a 10 años superando el 5% podrían generar nerviosismo.
El conflicto geopolítico en Medio Oriente y la consecuente suba del petróleo, con el Brent superando los US$96,49 por barril y el WTI los US$92,30, mantienen latente el riesgo inflacionario. Las tensiones entre Estados Unidos e Irán y la posibilidad de una mayor implicación de Israel han puesto nuevamente en el centro de la atención al estrecho de Ormuz, vital para el transporte global de crudo. En este contexto, el oro y la plata mostraron avances, impulsados por la debilidad del dólar y la incertidumbre geopolítica.
Para Argentina, la volatilidad en los mercados internacionales y la persistencia de precios elevados del petróleo implican un desafío adicional. Si bien la suba del crudo puede beneficiar a las exportaciones energéticas, también presiona sobre la inflación importada y el costo de los combustibles, impactando directamente en la economía doméstica y en el poder adquisitivo de los consumidores. La cautela de la Fed y la evolución del empleo en EE.UU. son factores clave a observar, ya que pueden influir en las tasas de interés globales y, por ende, en el acceso al financiamiento y la inversión en mercados emergentes como el nuestro. La evolución del tipo de cambio y la dinámica de los bonos soberanos argentinos serán indicadores sensibles a estos movimientos globales.
La evolución de los mercados estadounidenses, especialmente las tasas de interés y el precio del petróleo, tiene un impacto directo en la economía argentina. La cautela de la Reserva Federal y los datos de empleo de EE.UU. influirán en el apetito por riesgo global y en las condiciones de financiamiento para nuestro país. Los inversores y productores argentinos deben seguir de cerca la volatilidad del crudo y las señales de la Fed para anticipar movimientos en el tipo de cambio y en los mercados de commodities.

