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Vino argentino pierde terreno global: exporta menos, vale menos y apenas representa el 2% del comercio
El vino argentino enfrenta un escenario complejo, con una caída del 36% en el volumen exportado de varietales fraccionados y un deterioro de precios. El país pasó de representar el 4,7% del comercio mundial a fines de los 2000 a solo el 2,1% en 2025, según un informe del IERAL.
- Participación global de vino argentino: 2,1% (2025)
- Caída volumen exportado varietales: 36% (2010-2026)
- Precios reales de exportación: 7% por debajo de 2010
- Consumo mundial de vino: -15% (2017-2025)
La industria vitivinícola argentina atraviesa un período de retroceso en los mercados internacionales, evidenciado por una disminución tanto en el volumen de exportaciones como en los precios obtenidos. Un informe del IERAL destaca que la participación argentina en el comercio global de vino se redujo drásticamente, pasando de un pico cercano al 4,7% a fines de la década de 2000 a apenas un 2,1% en 2025.
El análisis señala que, si bien el consumo mundial de vino se ha estabilizado y ha comenzado a declinar (una reducción del 15% entre 2017 y 2025), la pérdida de participación argentina no puede atribuirse únicamente a este factor. Competidores como Brasil han aumentado significativamente sus importaciones de vino fraccionado, mientras que Argentina no ha logrado acompañar ese crecimiento de manera proporcional. En el mercado estadounidense, si bien las importaciones totales cayeron, Argentina también perdió cuota de mercado.
Específicamente, el volumen exportado de vinos varietales fraccionados, incluyendo el Malbec, experimentó una caída del 36% entre 2010 y mediados de 2026. Los precios reales también se deterioraron, ubicándose un 7% por debajo del nivel de 2010. El informe del IERAL subraya que la pérdida de ingresos exportadores se explica principalmente por menores cantidades vendidas, agravado por una reducción en el precio real obtenido.
Si bien el tipo de cambio es un factor relevante, la competitividad cambiaria actual, aunque superior a algunos períodos pasados, no compensa la pérdida de participación. La situación actual presenta un desafío significativo para las economías regionales productoras de vino, como Mendoza, y para la balanza comercial argentina en general. La diversificación de mercados y la mejora en la competitividad de precios y calidad serán claves para revertir esta tendencia.
Este informe es crucial para inversores y productores del sector agroindustrial argentino, especialmente en regiones vitivinícolas como Mendoza. La pérdida de participación en mercados clave y la caída en volúmenes y precios impactan directamente en la rentabilidad y la balanza comercial. Los empresarios deberán monitorear las estrategias de competitividad de otros países y las políticas internas que puedan afectar la competitividad del sector.

