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Ventas en supermercados mejoraron en mayo y recortaron la caída acumulada del año
Las ventas en supermercados y autoservicios mayoristas mostraron una mejora por segundo mes consecutivo en mayo, reduciendo la caída acumulada del año. Sin embargo, los datos preliminares de junio son desalentadores.
- Ventas en supermercados crecieron 0,9% mensual en mayo.
- Caída interanual en supermercados se desaceleró a -0,7%.
- Acumulado 2026 en supermercados es de -2,7%.
- Datos de junio para consumo masivo son desalentadores.
Las ventas en supermercados experimentaron una mejora del 0,9% mensual a precios constantes durante mayo, marcando el segundo mes consecutivo de crecimiento. Este incremento llevó la serie desestacionalizada a su nivel más alto desde octubre del año pasado. En comparación interanual, la caída se desaceleró a un -0,7%. Gracias a estos resultados, la merma acumulada en lo que va del año se redujo al -2,7%, una mejora respecto al -3,3% registrado en abril. Los autoservicios mayoristas también registraron un desempeño positivo similar.
A pesar de esta tendencia positiva en el consumo de supermercados y mayoristas, los datos preliminares de junio para el consumo masivo general no son alentadores, lo que genera incertidumbre sobre la sostenibilidad de la recuperación. La mejora en mayo, si bien positiva, aún no compensa completamente la contracción previa, y la fragilidad del contexto económico argentino sugiere cautela.
Para la región de Rosario y Santa Fe, estos datos implican una leve reactivación en el consumo de productos de primera necesidad, lo cual podría tener un impacto positivo en la facturación de los comercios locales. Sin embargo, la dependencia de la evolución general de la economía y la inflación sigue siendo un factor determinante. Los antecedentes de volatilidad en el consumo masivo en Argentina sugieren que estas mejoras podrían ser temporales si no se consolidan políticas económicas que impulsen el poder adquisitivo de los hogares.
Es crucial monitorear los datos de consumo masivo de junio y los próximos meses para evaluar si la tendencia de mejora se mantiene o si se trata de un rebote transitorio. La evolución del poder adquisitivo, la inflación y las políticas fiscales y monetarias serán clave para determinar el futuro del consumo en Argentina.
Estos datos son relevantes para inversores y empresarios del sector de consumo masivo, ya que indican una posible desaceleración de la caída en las ventas. Es importante vigilar si esta tendencia de mejora se consolida en los próximos meses o si se trata de un rebote temporal, influenciado por factores estacionales o promociones. La evolución del consumo en supermercados y mayoristas es un termómetro clave de la salud económica de los hogares argentinos y su capacidad de gasto.

