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Uso de tarjeta de crédito en Argentina: financiamiento cayó 10,1% interanual en agosto
El financiamiento a través de tarjetas de crédito en Argentina registró una caída real interanual del 10,1% en agosto, impulsado por la alta morosidad y las restricciones crediticias de los bancos.
- Caída real interanual del 10,1% en financiamiento con tarjeta en agosto.
- Alta morosidad y restricciones bancarias limitan el acceso al crédito.
- Tarjetas de crédito son principal deuda para casi la mitad de hogares con dificultades.
- Financiamiento en dólares se mantiene estable interanualmente.
- El crédito se usa cada vez más para gastos básicos.
El uso de las tarjetas de crédito como herramienta de financiamiento en Argentina ha experimentado una marcada contracción. En agosto, el saldo financiado a través de estos plásticos cayó un 10,1% en términos reales interanuales, según un informe de First Capital Group. Esta disminución, que descuenta el efecto de la inflación, evidencia que los argentinos recurren cada vez menos al crédito de las tarjetas para cubrir sus gastos.
Si bien en términos nominales el saldo total acumulado alcanzó los $25,1 billones, lo que representa un aumento del 20,1% interanual, este crecimiento queda significativamente por debajo de la inflación del período, confirmando la tendencia a la baja en el poder de financiamiento real. Guillermo Barbero, socio de First Capital Group, señala que este retroceso se está profundizando, revirtiendo la expansión observada entre marzo de 2024 y noviembre de 2025.
La restricción del sistema financiero es un factor clave. Las entidades bancarias están limitando el acceso al crédito para clientes con problemas de pago, y solo los mejores clientes reciben mayores límites. Sin embargo, estos mismos clientes son los menos propensos a endeudarse en el contexto económico actual. Un relevamiento de Inteligencia Analítica indica que la tarjeta de crédito es la principal deuda para casi la mitad de los hogares argentinos con dificultades para cubrir sus gastos, evidenciando una creciente dependencia de este instrumento para gastos básicos como alimentos y servicios.
El financiamiento en moneda extranjera también muestra una dinámica particular. El saldo en dólares de las tarjetas de crédito cayó un 15,9% mensual, aunque se mantiene estable interanualmente. Esto se atribuye a un patrón de consumo constante en turismo internacional y compras en plataformas extranjeras, que no se ve afectado por las mismas presiones que el crédito en pesos.
La caída en el uso de tarjetas de crédito como herramienta de financiamiento es un indicador clave de la contracción del consumo y la capacidad de pago de los hogares argentinos. Los inversores y empresarios deben vigilar esta tendencia, ya que refleja una menor actividad económica y posibles dificultades para sectores que dependen del consumo. La creciente morosidad y la priorización del gasto en bienes esenciales sobre el consumo discrecional son señales de alerta sobre la salud financiera de las familias y el desempeño de las empresas.

