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Trump busca reducir déficit comercial, pero IA y tecnológicas lo frustran
El déficit comercial de EE.UU. escaló a su máximo desde mayo de 2025 en julio, impulsado por importaciones tecnológicas destinadas a la inversión en Inteligencia Artificial. Las grandes empresas tecnológicas ('hyperscalers') están liderando un gasto sin precedentes en infraestructura de IA, lo que genera una fuerte demanda de bienes de capital importados.
- Déficit comercial de EE.UU. alcanzó u$s88.600 millones en julio.
- Importaciones de tecnología impulsan déficit por inversión en IA.
- Inversión en data centers sin precedentes por 'hyperscalers'.
- Proyección de inversión en IA al 3% del PBI de EE.UU.
A pesar de los esfuerzos de la administración Trump por reducir el déficit comercial mediante aranceles, las inversiones masivas en Inteligencia Artificial (IA) por parte de las grandes empresas tecnológicas, conocidas como 'hyperscalers', están generando un nuevo obstáculo. El déficit comercial de Estados Unidos se amplió un 24,4% interanual hasta alcanzar los u$s88.600 millones en julio, marcando el nivel más alto desde mayo de 2025 en términos nominales.
Este incremento se debe principalmente a un fuerte aumento en las importaciones de bienes de capital, especialmente accesorios informáticos, ordenadores, semiconductores y equipos de telecomunicaciones. La demanda interna se disparó gracias al gasto de los consumidores y a la inversión empresarial en IA, pero gran parte de esta demanda se está satisfaciendo con importaciones, lo que agrava el rojo de la balanza comercial.
La inversión en infraestructura de IA por parte de los 'hyperscalers' está alcanzando niveles sin precedentes. Según estimaciones, la inversión anunciada en data centers en 2025 ya supera en poco tiempo a proyectos históricos como el Plan Marshall o el programa Apolo. Se proyecta que la inversión de capital de estas empresas alcance el 3% del PBI norteamericano entre 2027 y 2029, superando significativamente el pico del desarrollo de telecomunicaciones en la década de 1990.
Este fenómeno, si bien impulsa el crecimiento económico estadounidense, genera una fuerte demanda de componentes tecnológicos que se importan en gran medida. La capacidad de oferta de IA aún se ve limitada, sugiriendo que el ciclo de inversión y crecimiento de infraestructura de IA se encuentra en sus etapas iniciales y se extenderá por varios años. Para Argentina, este escenario subraya la importancia de insertarse en las cadenas de valor tecnológicas y de semiconductores, así como de monitorear las políticas comerciales de EE.UU. y la demanda global de tecnología.
La noticia es relevante para inversores y empresarios argentinos al exponer las dinámicas del mercado tecnológico global y las políticas comerciales de EE.UU. El aumento del déficit comercial estadounidense, impulsado por la demanda de tecnología, podría generar presiones inflacionarias o cambios en las políticas arancelarias que afecten las exportaciones argentinas. Es crucial vigilar la evolución de la inversión en IA y su impacto en la demanda de materias primas y componentes tecnológicos, así como las posibles reacciones proteccionistas de EE.UU.

