Trampa solar con luz azul y feromonas reduce el uso de insecticidas contra la polilla del tomate
Investigadores del INTA Concordia desarrollaron una trampa solar que combina luz LED azul de 470 nm y feromonas sexuales para capturar la polilla del tomate (Tuta absoluta), superando a los métodos convencionales y prometiendo reducir el uso de insecticidas.

Las claves de la nota
- Trampa solar con luz azul y feromonas captura más polilla del tomate.
- Luz LED azul de 470 nm es más efectiva que la UV de 390 nm.
- Reduce el uso de insecticidas químicos en invernaderos.
- Herramienta para el Manejo Integrado de Plagas (MIP).
Una innovadora trampa solar, ideada por investigadores del INTA Concordia en Entre Ríos, promete ser una herramienta clave para el control de la Tuta absoluta, conocida como la polilla del tomate. Este insecto representa una seria amenaza para la producción de tomate bajo cubierta, causando daños significativos en hojas, brotes y frutos, lo que impacta directamente en la calidad comercial y el desarrollo de las plantas.
El desarrollo se basa en una combinación de estímulos lumínicos y químicos. Tras dos campañas de evaluación, se determinó que las trampas equipadas con luz LED azul de 470 nanómetros (nm) y feromonas sexuales demostraron ser significativamente más efectivas que las trampas tradicionales que solo utilizan feromonas. La luz azul de 470 nm superó en capturas a la luz ultravioleta de 390 nm, evidenciando que la longitud de onda es un factor crítico para la eficiencia de estas trampas.
Este avance tecnológico, además de ser de bajo costo y funcionar con energía solar, se alinea con los principios del Manejo Integrado de Plagas (MIP). En regiones como Entre Ríos, donde el control de la polilla del tomate aún depende en gran medida de insecticidas de síntesis química, la incorporación de estas trampas podría significar una reducción sustancial en el uso de agroquímicos. Esto no solo optimizaría el monitoreo de la plaga, sino que también disminuiría las pérdidas de frutos y mejoraría la rentabilidad de los productores.
El impacto potencial para la producción de tomate en Argentina, incluyendo zonas clave para la horticultura como la provincia de Buenos Aires y otras regiones con invernaderos, es considerable. Una menor dependencia de insecticidas químicos se traduce en productos más saludables, menores costos de producción y un menor impacto ambiental. Este tipo de innovación es fundamental para fortalecer la competitividad del sector agropecuario argentino en mercados cada vez más exigentes en cuanto a sostenibilidad.
