Tasa que refleja riesgo electoral se disparó al 20% y complica programa financiero argentino
La tasa forward implícita entre bonos argentinos AO27 y AO28 alcanzó el 20%, evidenciando la desconfianza del mercado ante una posible reelección y poniendo en jaque el programa financiero del Gobierno.

Las claves de la nota
- Tasa forward implícita entre bonos AO27/AO28 trepó al 20%.
- Aumenta la desconfianza del mercado sobre el futuro político y económico.
- Complica la ejecución del programa financiero del Gobierno.
- Reduce las opciones de financiamiento y presiona sobre las reservas.
- Riesgo país elevado y confianza en el gobierno en mínimos.
La creciente incertidumbre electoral en Argentina ha provocado un drástico aumento en la tasa forward implícita entre los bonos soberanos en dólares AO27 y AO28, que escaló hasta un pico del 20% esta semana. Este indicador, observado por los inversores para medir el riesgo político y económico futuro, refleja una marcada desconfianza en la posibilidad de una reelección del actual gobierno y, consecuentemente, en la continuidad de sus políticas económicas.
Este repunte en las tasas de interés futuras añade una complicación significativa al programa financiero presentado por el equipo económico a principios de julio, cuyo objetivo era despejar dudas sobre los vencimientos de deuda en el contexto preelectoral. Analistas advierten que esta dinámica eleva el costo de financiamiento para el Tesoro y reduce las opciones para cubrir los compromisos de deuda, especialmente ante un riesgo país que se mantiene elevado y una confianza en el gobierno en mínimos.
La pausa en la búsqueda de dólares en el mercado local para la colocación de nueva deuda, debido a las altas tasas exigidas por los inversores en instrumentos como el AO29, pone en evidencia la dificultad de ejecutar el plan financiero previsto. Este plan contemplaba la emisión de deuda en dólares por miles de millones de dólares en los próximos años, fuentes que ahora se muestran más restringidas y costosas.
La dependencia del programa financiero de la capacidad de acumulación de reservas del Banco Central de la República Argentina (BCRA) se vuelve cada vez mayor, un escenario que ya ha mostrado limitaciones en meses recientes. La imposibilidad de colocar deuda local a tasas razonables y la escasa probabilidad de acceso al mercado internacional, sumado a un contexto global menos favorable, presiona sobre las reservas y plantea serios interrogantes sobre la sostenibilidad del plan financiero del gobierno.
