Economía

Suba de tarifas de luz y gas: hasta 3,6% por impacto de guerra en Medio Oriente

El Gobierno oficializó aumentos en tarifas de luz y gas que promedian 357% en electricidad para AMBA y 217% en gas a nivel nacional. Los incrementos se explican por la variación de la inflación mayorista de septiembre, influenciada por la guerra en Medio Oriente.

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Suba de tarifas de luz y gas: hasta 3,6% por impacto de guerra en Medio Oriente
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Las claves de la nota

  • Aumento promedio 357% en luz (AMBA)
  • Aumento promedio 217% en gas (nacional)
  • Inflación mayorista de septiembre: 32%
  • Subsidio 75% hasta 200 kWh

Resumen elaborado con inteligencia artificial a partir de la nota de Clarín Economía.

El Gobierno argentino ha anunciado un significativo aumento en las tarifas de servicios públicos, con un impacto promedio del 357% en la electricidad para los usuarios del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y del 217% en el gas natural a nivel nacional, a partir de noviembre.

Estos incrementos, considerablemente superiores al 2% que se venía aplicando, responden a la fuerte variación de la inflación mayorista de septiembre, que alcanzó el 32%. Dicho aumento se atribuye a las repercusiones de la guerra en Medio Oriente en los precios internacionales del petróleo. A pesar de estas subas, el ministro de Economía, Luis Caputo, ha decidido mantener congelada la actualización de los impuestos a los combustibles para mitigar el impacto en los precios de la nafta y el gasoil.

La Secretaría de Energía detalló que las facturas de Edenor y Edesur registrarán un alza promedio de aproximadamente $1.700 mensuales, con un impacto de alrededor de $1.150 para tres de cada cuatro usuarios. En el resto del país, las actualizaciones serán definidas por los reguladores provinciales y municipales. Adicionalmente, se extenderá el subsidio del 75% a un consumo base bonificable de 200 kWh mensuales, un tope más alto que el originalmente previsto de 150 kWh, y se mantendrán subsidios extraordinarios en el gas.

Esta política busca contener la inflación sin incumplir contratos, aunque implica una renuncia a objetivos fiscales de reducción de subsidios y recaudación tributaria. La congelación de impuestos a los combustibles, por ejemplo, representa una pérdida de recaudación mensual equivalente a 150 millones de dólares. La medida busca un equilibrio entre la normalización tarifaria y la contención social, aprovechando la menor demanda de energía en primavera.

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