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Sturzenegger proyecta migración de 4 millones del AMBA al interior por auge exportador
Federico Sturzenegger anticipó al Financial Times un posible desplazamiento de 4 millones de personas del AMBA hacia el interior del país en las próximas tres décadas, impulsado por el desarrollo de actividades extractivas y energéticas.
- 4 millones de personas migrarían del AMBA al interior.
- Patagonia y Norte argentino captarían nuevos residentes.
- Auge exportador impulsa el desplazamiento poblacional.
- Industria local sufre por competencia importada.
- Tensión entre modelo exportador e industria nacional.
Federico Sturzenegger, en declaraciones al Financial Times, proyectó un escenario de migración interna sin precedentes en Argentina. Se estima que 4 millones de personas podrían abandonar el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) en las próximas tres décadas, dirigidas hacia polos de desarrollo en la Patagonia y el Norte del país.
La hipótesis oficial, según Sturzenegger, vincula este desplazamiento al auge de actividades extractivas y energéticas. Se proyecta que el polo petrolero y gasífero patagónico atraiga a dos millones de nuevos residentes, mientras que el Norte argentino, con inversiones mineras en cobre, litio y plata, captaría a otros dos millones. Este plan se enmarca en la estrategia del gobierno de Javier Milei de apertura económica y fomento de exportaciones.
El gobierno destaca la desaceleración inflacionaria como un logro inicial, aunque el ajuste fiscal ha impactado los ingresos de los hogares. La apuesta reside en el dinamismo exportador, con proyecciones de triplicar las exportaciones en cinco a seis años, especialmente en Vaca Muerta y el Norte minero. Se espera un impacto multiplicador en industrias asociadas como la petroquímica y los fertilizantes.
Sin embargo, este escenario contrasta fuertemente con la situación de la industria orientada al mercado interno. Desde fines de 2023, se reportan el cierre de 3.400 firmas manufactureras y la pérdida de más de 240.000 empleos registrados, con sectores como el textil particularmente afectados por la competencia importada. Empresarios industriales critican la apertura comercial sin una reducción previa de impuestos ni financiamiento adecuado, mientras el gobierno defiende su modelo.
Para Rosario y la región, este escenario presenta una dualidad. Por un lado, el potencial desarrollo de la agroindustria y la petroquímica, vinculadas a las exportaciones energéticas y mineras, podría generar oportunidades. Por otro lado, la industria local, que tiene un peso significativo en la economía rosarina, enfrenta un panorama de alta competencia y posible destrucción de empleo si no se adaptan o reciben apoyo. La tensión entre el modelo exportador y la industria nacional será clave a observar en los próximos años.
Esta noticia es crucial para inversores y empresarios argentinos, ya que describe un cambio estructural en la distribución poblacional y económica del país, impulsado por la política de exportación del gobierno. Los inversores en sectores extractivos y energéticos podrían ver oportunidades, mientras que los vinculados a la industria de consumo masivo deberían evaluar los riesgos. La evolución de la industria local y su capacidad de adaptación o reconversión será un factor determinante a seguir.

