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Solo el 26% de los campos mide sus suelos: la asignatura pendiente que agrava el déficit nutricional en el maíz
En el inicio de la nueva campaña de maíz, Fertilizar AC destacó la importancia de realizar análisis de suelos y ajustar la fertilización para aprovechar el potencial del cultivo y mejorar la eficiencia en el uso del agua. Solo el 26% de la superficie agrícola se muestrea anualmente.
- Solo el 26% de los campos mide sus suelos anualmente.
- La reposición de nutrientes es inferior a la extracción de las cosechas.
- Se estima una brecha de rendimiento de maíz del 30% a nivel nacional.
- La nutrición adecuada mejora la eficiencia en el uso del agua.
El maíz, cultivo estratégico para la agroindustria argentina con más de 10 millones de hectáreas sembradas, enfrenta el desafío de optimizar su potencial nutricional. María Fernanda González Sanjuan, gerente ejecutiva de Fertilizar AC, señaló que la falta de análisis de suelos y una fertilización inadecuada limitan el rendimiento, a pesar de la disponibilidad hídrica y la genética avanzada. Actualmente, la reposición de nutrientes esenciales como nitrógeno, fósforo, azufre y zinc es inferior a la extracción que realizan las cosechas, generando balances negativos. Esto se traduce en una brecha de rendimiento de aproximadamente el 30% a nivel nacional.
La nueva campaña presenta perfiles de suelo recargados en muchas regiones productivas, una oportunidad que exige un diagnóstico preciso y una fertilización balanceada. Esteban Ciarlo, coordinador técnico de Fertilizar, enfatizó que el agua y los nutrientes deben gestionarse de forma integrada, ya que un cultivo bien nutrido aprovecha mejor la disponibilidad hídrica. Sin embargo, la práctica de análisis de suelo es limitada: una encuesta reciente de Fertilizar revela que solo el 26% de la superficie se muestrea anualmente, mientras que un 9% nunca se analiza y un 17% lo hace con muy baja frecuencia. La adopción de análisis de nitrógeno y fósforo anuales ronda el 30% y 23% respectivamente, con disparidades regionales significativas.
Esta situación de subfertilización y baja adopción de prácticas de diagnóstico tiene un impacto directo en la eficiencia productiva y la sostenibilidad de los sistemas agrícolas argentinos. Para la región de Rosario y la Pampa Húmeda, históricamente zonas de alta producción maicera, la falta de una nutrición precisa puede significar la pérdida de miles de toneladas de grano y una menor rentabilidad para los productores. Ante la volatilidad de los precios de los insumos y la necesidad de maximizar cada campaña, la inversión en análisis de suelo se presenta como una herramienta de bajo costo relativo con alto potencial de retorno, crucial para cerrar las brechas de rendimiento y asegurar la competitividad del sector.
Esta noticia es crucial para inversores y productores del sector agropecuario argentino, ya que aborda un factor clave en la rentabilidad del maíz: la nutrición del suelo. La baja adopción de análisis de suelo y la consecuente subfertilización impactan directamente en los rendimientos esperados y la eficiencia productiva. Los actores del mercado deberán vigilar la evolución de estas prácticas y su impacto en la oferta de granos y los costos de producción en las próximas campañas.

