Senasa refuerza controles en puertos para frenar ingreso de polillas asiáticas a Argentina
El Senasa actualizó y unificó las medidas de prevención para evitar el ingreso de dos peligrosas polillas asiáticas, la esponjosa de raza asiática y la japónica, que pueden viajar ocultas en barcos. La nueva normativa establece requisitos más estrictos para embarcaciones provenientes de zonas de riesgo y entrará en vigencia el 17 de octubre.

Las claves de la nota
- Senasa actualiza controles para evitar ingreso de polillas asiáticas.
- Dos especies de polilla esponjosa son el foco de la nueva normativa.
- Barcos son la principal vía de ingreso de estas plagas.
- Embarcaciones de zonas de riesgo requerirán inspecciones y certificados.
- Controles se aplicarán según evaluación de riesgo individual.
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) ha implementado una actualización y unificación de sus medidas preventivas para resguardar al país de la posible entrada de dos plagas exóticas de gran potencial destructivo: la polilla esponjosa de raza asiática y la polilla esponjosa de raza japónica. Estas resoluciones, formalizadas a través de la Resolución 872/2026, buscan mitigar el riesgo de ingreso de estos insectos, que pueden ocultarse en embarcaciones que arriban a puertos argentinos.
La peligrosidad de estas plagas, identificadas científicamente como Lymantria dispar de razas asiática y japónica, reside en su alta capacidad reproductiva, la longevidad de sus huevos (hasta 24 meses de viabilidad) y su facilidad para dispersarse y adaptarse a diversas especies vegetales. Los barcos, tanto de carga como pesqueros, científicos y de pasajeros, representan la principal vía de ingreso, ya que las polillas pueden depositar sus huevos en sus estructuras. Embarcaciones que hayan permanecido en zonas de riesgo durante los últimos 24 meses deberán presentar certificados de inspección y estar libres de estos insectos.
Las agencias marítimas deberán notificar al Senasa con 72 horas de antelación sobre la llegada de buques procedentes de áreas afectadas. Tras una evaluación de riesgo, el Senasa determinará si se requiere una inspección física. En caso de detectarse huevos o larvas, se ordenarán tratamientos fitosanitarios, cuyos costos recaerán en la embarcación o su agencia. Si estas medidas no son factibles, se podrá impedir el ingreso al puerto. La normativa, que unifica y actualiza disposiciones previas sin modificar sustancialmente el régimen de control, entrará en vigor el 17 de octubre.
El Senasa ha advertido sobre antecedentes de buques que arribaron a Argentina tras haber estado en terminales marítimas con presencia de estas polillas, lo que subraya la necesidad de estos controles. El establecimiento y dispersión de estas plagas en territorio nacional podría generar graves consecuencias económicas para las producciones forestales y agrícolas, afectar el medio ambiente y perjudicar el comercio exterior argentino. Los controles se aplicarán de manera diferenciada según el riesgo que represente cada embarcación, considerando factores como los períodos de navegación en zonas de riesgo y antecedentes de detecciones en otros países.
