Seguro de desempleo creció casi 30% por despidos en industria, comercio y construcción
Los datos oficiales muestran un aumento de las altas de la prestación en medio de la pérdida de puestos de trabajo formales. En septiembre, 127.613 personas cobraron la prestación, cuyo monto promedio quedó por debajo de la inflación interanual.

Las claves de la nota
- Aumento del 29,4% en altas del seguro de desempleo (enero-septiembre 2026).
- Industria, comercio y construcción lideran las bajas laborales.
- Monto promedio del seguro de desempleo perdió poder adquisitivo frente a la inflación.
- Desempleo subió a 7,9% y la informalidad al 45% en el 2T 2026.
El seguro de desempleo en Argentina ha experimentado un notable incremento del 29,4% en los primeros nueve meses de 2026, alcanzando 145.004 nuevas altas de trabajadores despedidos sin justa causa. Este aumento se concentra principalmente en sectores clave como la industria (35.922 altas), el comercio (32.928) y la construcción (21.663), reflejando una difícil coyuntura para el empleo formal en el país.
En septiembre de 2026, un total de 127.613 personas percibieron la prestación. Sin embargo, el monto promedio de esta prestación fue de $325.368, lo que representa un incremento interanual del 18,7%. Este ajuste quedó significativamente por debajo de la inflación del 33,4% registrada en el mismo período, evidenciando una pérdida de poder adquisitivo para los beneficiarios.
La provincia de Buenos Aires lidera la concentración de beneficiarios con 54.936 personas, seguida por Santa Fe (9.698), Córdoba (9.658) y la Ciudad de Buenos Aires (9.029). Las cifras acumuladas desde 2024 hasta septiembre de 2026 suman 473.186 prestaciones, superando ampliamente los registros de años anteriores como 2022 (86.268) y 2023 (108.942).
Este escenario se enmarca en un contexto macroeconómico donde la tasa de desempleo ascendió al 7,9% en el segundo trimestre de 2026, alcanzando niveles no vistos desde 2021. Paralelamente, la informalidad laboral escaló al 45%, un máximo desde que se registran estos datos, mientras el empleo formal disminuyó. La pérdida de puestos de trabajo en sectores productivos como la industria y la construcción, sumada a la erosión del poder adquisitivo de la prestación por desempleo, genera un panorama de incertidumbre económica para los trabajadores y sus familias, con posibles repercusiones en el consumo local y regional, afectando indirectamente a economías como la de Rosario, fuertemente ligada a la actividad industrial y comercial.
