S&P 500 avanza con impulso tecnológico; petróleo y bonos generan presión
El S&P 500 abrió al alza impulsado por el sector tecnológico, a pesar del repunte del petróleo y la volatilidad en los bonos del Tesoro. Los resultados de Micron y el despliegue de IA por parte de Alphabet sostienen el optimismo.

Las claves de la nota
- S&P 500 avanza 0,17% impulsado por tecnológicas.
- Micron (MU) supera expectativas y eleva optimismo en IA.
- Bonos del Tesoro a 10 años tocan máximos desde 2002.
- Petróleo Brent supera los US$100 por barril.
- Mercado laboral de EE.UU. muestra señales de fortaleza.
Wall Street inició la jornada en terreno positivo, liderado por las acciones tecnológicas, en un contexto marcado por el alza en los precios del petróleo y las fluctuaciones en los bonos del Tesoro estadounidense. El sector de semiconductores recibió un impulso significativo tras los resultados favorables de Micron (MU), que superó las estimaciones y proyectó un panorama alentador, reforzando las expectativas sobre la demanda de infraestructura para inteligencia artificial. La acción de Micron acumula un impresionante avance superior al 270% en lo que va del año. En esta línea, Alphabet (GOOGL) también experimentó una suba considerable tras el lanzamiento de su nuevo modelo insignia de IA, reflejando la magnitud de la inversión en este sector. El mercado también evalúa señales de fortaleza en la economía de EE.UU., con un número reducido de despidos en septiembre y solicitudes de subsidio por desempleo por debajo de lo esperado, lo que podría influir en las futuras decisiones de la Reserva Federal (Fed).
Sin embargo, la renta fija presentó un panorama de presión, con el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años alcanzando máximos no vistos desde 2002, antes de retroceder. Analistas de BNP Paribas CIB señalan que tasas superiores al 5,5% podrían ejercer una presión considerable sobre el mercado accionario. La Fed, por su parte, reiteró su compromiso de controlar la inflación, incluso si ello implica nuevas subas de tasas, ante la persistencia de presiones inflacionarias por factores como la pandemia, aranceles y conflictos geopolíticos.
El alza en el precio del petróleo, con el Brent superando los US$100 por barril y el WTI acercándose a los US$92, añade otra capa de complejidad. Si bien se observa una recuperación en los flujos de crudo desde Medio Oriente, los inventarios globales han disminuido considerablemente, reduciendo el margen para absorber interrupciones. La extensión de las restricciones a las exportaciones de diésel por parte de Rusia y la cancelación de cargamentos por parte de exportadores chinos contribuyen a un mercado de combustibles ajustado. La tensión geopolítica en Medio Oriente, con la posibilidad de un aumento de ataques militares contra Irán, sigue siendo un factor de riesgo latente para los mercados globales, con posibles repercusiones en la cadena de suministro y los costos de producción para empresas argentinas.
