Ronda RIGI y Mesa Federal: industrias y pymes buscan contratos mineros y provincias disputan prioridad local
Las provincias mineras defienden el compre local mientras empresas de otros distritos buscan vender equipos y servicios. Más de 2.500 reuniones en Rosario dejaron abierta la disputa sobre quién accederá a contratos mineros y financiamiento.

Las claves de la nota
- Disputa por prioridad en contratos mineros: local vs. nacional.
- Industrias y pymes buscan vincularse a proyectos mineros.
- Financiamiento y alianzas clave para acceder a contratos.
- Provincias mineras buscan desarrollo de proveedores locales.
- Se esperan importantes inversiones en la cadena de valor minera.
La primera Ronda de Negocios RIGI y la segunda Mesa Federal Minera, celebradas en Rosario, congregaron a 4.500 personas de 1.800 empresas, incluyendo 500 santafesinas, con el objetivo de vincular la creciente demanda de la minería argentina con la oferta industrial y de servicios del país.
Si bien la provincia de Santa Fe, a través de su gobernador Maximiliano Pullaro, ofreció las capacidades productivas de su industria para abastecer los grandes proyectos mineros, los distritos mineros defendieron la prioridad del "compre local", buscando que las inversiones generen empleo y conocimiento cerca de las minas. Esta tensión se manifestó en las más de 2.500 reuniones de negocios y 800 de networking realizadas, donde surgieron interrogantes sobre la magnitud de las compras, los plazos y la cantidad de empresas que efectivamente conseguirán contratos.
La necesidad de coordinar políticas entre la demanda minera y la oferta de bienes de capital y servicios fue un tema central. Se planteó que una empresa argentina, aunque sea nacional, puede no cumplir las condiciones para ser considerada "local" en la jurisdicción donde pretende vender. Las provincias mineras buscan desarrollar proveedores propios, mientras que las empresas radicadas fuera de estas zonas deben evaluar cómo ingresar al mercado y con quién asociarse. La escala de la minería que se avecina, con proyectos de cobre y litio, impone exigencias de estándares internacionales, cumplimiento de plazos y capacidad financiera, lo que impulsa la propuesta de reunir capacidades entre empresas proveedoras.
Empresas como Techint, a través de su programa ProPymes, buscan conectar la capacidad industrial del centro del país con los recursos naturales de la cordillera. Rio Tinto, por su parte, facilitó la vinculación de proveedores de Jujuy, Salta y Catamarca con empresas de mayor escala, enfatizando la importancia de desarrollar capacidades cerca de los yacimientos para que el trabajo y el conocimiento permanezcan en las provincias. La competitividad y la capacidad de alianzas que combinen tecnología, equipamiento y financiamiento con la experiencia local serán claves para acceder a los contratos. Se estima que cada mina de cobre podría requerir entre 6.000 y 7.000 trabajadores durante la construcción, además de una amplia gama de servicios.
El financiamiento para que las pymes puedan prepararse y cumplir con los requisitos de los proyectos mineros fue otro punto abordado, con las Sociedades de Garantía Recíproca (SGR) presentándose como herramientas para facilitar el acceso al crédito, permitiendo financiar equipos, personal y capital de trabajo antes de percibir los pagos. Proyectos como Vicuña (San Juan), con un presupuesto de US$800 millones para 2026 en ingeniería y trabajos previos, y la reactivación de Bajo la Alumbrera (Catamarca) por Glencore, ilustran las diferentes etapas y necesidades de contratación que se desplegarán en los próximos años.
