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Río Negro regula el procesamiento de carnes salvajes y el autoconsumo con nueva Ley de Carnes
La Legislatura de Río Negro aprobó una nueva Ley de Carnes que, tras más de 35 años, moderniza la normativa provincial. La ley aborda la regulación del procesamiento de carnes de fauna silvestre, como el jabalí, y el autoconsumo familiar, buscando dar trazabilidad y valor agregado a la producción.
- Regulación de carnes de fauna silvestre.
- Formalización del autoconsumo rural.
- Clasificación de establecimientos artesanales.
- Reemplazo de ley de más de 35 años.
La provincia de Río Negro ha dado un paso significativo en la modernización de su marco regulatorio agropecuario con la aprobación de una nueva Ley de Carnes. Esta normativa, que reemplaza a una vigente por más de tres décadas, busca actualizar las prácticas y dar un marco legal más sólido a diversas actividades relacionadas con la producción y comercialización de carnes. Uno de los aspectos más destacados de esta ley es la regulación del procesamiento de productos derivados de la fauna silvestre, como el jabalí, una especie que se ha convertido en una plaga en algunas regiones. La ley establece que estos productos deberán ser procesados en establecimientos habilitados y que las especies autorizadas, temporadas de caza y cupos de extracción serán definidos anualmente por el organismo provincial competente. Esta medida ha generado debate, con posturas encontradas sobre su impacto ambiental, pero desde el oficialismo se argumenta que permitirá dar trazabilidad al jabalí y fomentar la elaboración artesanal, siempre bajo planes nacionales de manejo para especies nativas.
Otro punto clave de la nueva ley es la formalización del autoconsumo de carne para las familias rurales. Ahora se permitirá el traslado de productos, subproductos y derivados de origen animal para consumo propio, siempre con los registros y autorizaciones correspondientes, como guías y acreditación de propiedad del animal. Es importante destacar que esta regulación no contempla fines comerciales, sino que acompaña una realidad existente en las zonas rurales, brindando reglas claras para una práctica tradicional.
La ley también introduce una clasificación específica para establecimientos artesanales, definiendo aquellos cuya producción diaria no supere los 500 kilos de producto terminado de faena o los 100 kilos de productos elaborados. Esto abre nuevas posibilidades para emprendimientos locales que buscan agregar valor en origen, cumpliendo con requisitos sanitarios adecuados a su escala. La iniciativa provincial podría tener un eco en otras jurisdicciones argentinas que enfrentan desafíos similares con la gestión de fauna silvestre y la necesidad de formalizar prácticas de autoconsumo.
Esta nueva ley en Río Negro es relevante para el sector agropecuario argentino al modernizar la regulación de carnes, incluyendo la fauna silvestre y el autoconsumo. Los inversores y productores deben vigilar cómo se implementa la definición de especies autorizadas y los cupos de extracción, así como las oportunidades que se abren para la producción artesanal y el agregado de valor en origen. El impacto en la comercialización de productos de fauna silvestre y la formalización del autoconsumo podrían sentar precedentes para otras provincias.

