Riesgo país supera los 650 puntos mientras caen las acciones argentinas
El riesgo país argentino trepó a 650 puntos básicos, su nivel más alto desde 2026, impulsado por el alza de las tasas de interés en Estados Unidos y factores domésticos como la caída de las exportaciones agropecuarias y la volatilidad electoral. La suba del indicador se reflejó en una caída de bonos soberanos y acciones argentinas.

Las claves de la nota
- Riesgo país alcanza 650 puntos básicos, máximo desde 2026.
- Tasas de EE.UU. suben, encareciendo financiamiento emergente.
- Caída de bonos soberanos (-1%) y acciones argentinas (-2%).
- Exportaciones agropecuarias caen 54,6% interanual en septiembre.
- Volatilidad electoral eleva prima de riesgo para bonos post-2027.
El mercado financiero argentino inició octubre con una marcada cautela, evidenciada por el ascenso del riesgo país a 650 puntos básicos, un nivel no visto desde 2026. Este incremento, que supera las 600 unidades registradas al cierre de septiembre, se atribuye principalmente a factores externos, como el alza en el rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a diez años, que alcanzó el 5,34% y se moderó luego al 5,24%. Este comportamiento de las tasas de referencia estadounidenses encarece el financiamiento para mercados emergentes y disminuye el atractivo relativo de sus bonos, siendo considerado por especialistas como el principal riesgo externo para Argentina.
La suba de las tasas de largo plazo en Estados Unidos eleva el piso de referencia para el riesgo país, dificultando la reducción de los rendimientos de los bonos argentinos. Este escenario se tradujo en una caída promedio del 1% en los bonos soberanos en dólares (Bonares y Globales) y retrocesos de hasta el 2% en las acciones argentinas negociadas en Nueva York. Si bien algunos operadores consideran que un riesgo país superior a los 600 puntos podría ser un "overshooting", el desafío que plantean las tasas internacionales más altas para el programa de financiamiento argentino es innegable.
A la presión externa se suman factores domésticos. Los ingresos del sector agroexportador experimentaron una caída interanual del 54,6% en septiembre, con exportaciones agrícolas por US$ 3.228 millones. Adicionalmente, la actividad económica se contrajo un 2,9% en julio, y persiste la volatilidad electoral, reflejada en la brecha de rendimientos entre el Bonar 2027 y el Bonar 2028, que alcanzó los 560 puntos básicos. El mercado sigue exigiendo una prima de riesgo mayor para los títulos con vencimiento posterior al horizonte electoral de 2027.
La principal incógnita ahora reside en cómo esta presión sobre las curvas soberanas se trasladará al mercado cambiario, que hasta el momento se mantiene relativamente estable. La atención estará puesta en si esta tendencia se estabiliza o si comienza a impactar con mayor intensidad en el mercado de divisas y en la capacidad del Tesoro para extender los plazos de financiamiento. Para la región de Rosario y su hinterland productivo, una mayor incertidumbre financiera y un encarecimiento del crédito pueden dificultar las inversiones y la planificación a futuro, especialmente para las empresas agroexportadoras que dependen del acceso a financiamiento internacional.
