Riesgo país supera los 600 puntos: qué hay detrás del salto que enciende alertas en la deuda argentina
El riesgo país argentino superó los 600 puntos básicos, un salto de aproximadamente el 50% desde julio, impulsado por factores locales y la debilidad de los bonos soberanos frente a otros mercados emergentes.

Las claves de la nota
- Riesgo país supera los 600 puntos básicos.
- Salto del 50% desde mínimos de julio.
- Debilidad de bonos soberanos argentinos.
- Caída del 2,9% en el EMAE de julio.
- Baja acumulación de reservas internacionales.
El riesgo país argentino ha escalado significativamente, superando los 600 puntos básicos este viernes, marcando el nivel más alto desde finales de abril. Este incremento, que representa un aumento de alrededor del 50% desde el mínimo de 402 puntos registrado en julio, se produce en un contexto de presión sobre los bonos soberanos y crecientes dudas del mercado respecto a las condiciones de financiamiento externo del país.
Si bien el alza en las tasas de los bonos del Tesoro de Estados Unidos ha elevado el costo de financiamiento para los mercados emergentes en general, la deuda argentina ha mostrado un desempeño particularmente débil en comparación con otros activos de la región. Expertos de Adcap Grupo Financiero señalan que la presión se concentra en el tramo largo de la curva de los bonos soberanos, indicando que la pérdida de valor de estos activos persiste incluso cuando los bonos del Tesoro estadounidense y la deuda de mercados emergentes operan con estabilidad.
Esta dinámica local restringe las posibilidades de financiamiento del Gobierno. Con los rendimientos actuales, el Tesoro argentino tendría poco margen para regresar al mercado con nuevas emisiones de deuda en moneda dura, lo que dificulta la obtención de financiamiento externo. La situación se agrava al considerar las variables macroeconómicas domésticas. Datos recientes de actividad económica, como la caída del 2,9% mensual en el EMAE de julio, la más pronunciada desde la pandemia, generan interrogantes sobre la recuperación económica y la estabilidad política de cara a futuros ciclos electorales.
Paralelamente, la acumulación de reservas internacionales se mantiene como un foco de atención crucial. En comparación regional, Argentina presenta una posición de reservas considerablemente más débil que otros países latinoamericanos. La acumulación de estas reservas es vista como la clave para garantizar los pagos externos, fortalecer la economía y, consecuentemente, reducir el riesgo país. Para inversores y empresarios, esta tendencia alcista del riesgo país implica un mayor costo de capital y una menor previsibilidad económica, afectando la inversión y la planificación financiera en la región.
