Economía

Riesgo país subió 18% en septiembre: las tres preocupaciones de los inversores sobre la economía de Milei

El riesgo país argentino escaló un 18% en septiembre, alcanzando los 600 puntos, su nivel más alto desde abril. Factores internacionales y locales como la suba de tasas en EE.UU., la falta de crédito y una actividad económica que no repunta preocupan a los inversores.

Fuente original: La Nación Economía5 min de lecturaMuy Negativo
Riesgo país subió 18% en septiembre: las tres preocupaciones de los inversores sobre la economía de Milei
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Las claves de la nota

  • Riesgo país subió 18% a 600 puntos en septiembre.
  • Suba de tasas en EE.UU. encarece financiamiento global.
  • Acceso a crédito internacional y local se complica.
  • Actividad económica argentina muestra debilidad con caída de 2,9% en julio.
  • Reservas caen y vencimientos de deuda se acercan.

Resumen elaborado con inteligencia artificial a partir de la nota de La Nación Economía.

El riesgo país de Argentina ha experimentado un notable aumento del 18% durante el mes de septiembre, situándose en 600 puntos, el nivel más elevado desde principios de abril. Este incremento refleja una creciente inquietud entre los inversores, quienes observan tres factores principales que convergen y se retroalimentan negativamente sobre la economía del país.

En primer lugar, el contexto internacional se ha vuelto menos favorable. La persistencia de altos precios del petróleo, impulsados por conflictos geopolíticos, ejerce presión sobre la inflación en Estados Unidos. Como respuesta, la Reserva Federal (Fed) ha incrementado su tasa de interés, encareciendo el financiamiento global y volviendo a los inversores más selectivos con los activos de mayor riesgo, como los bonos argentinos. Esto es particularmente relevante dado que Argentina deberá afrontar vencimientos de deuda significativos en 2027, un año electoral que ya de por sí genera incertidumbre.

La segunda preocupación se deriva de la primera: la dificultad para acceder a financiamiento externo. Con el riesgo país en niveles elevados, la colocación de nueva deuda en mercados internacionales se torna prácticamente inviable. Tampoco es una opción atractiva la emisión de deuda en dólares en el mercado local, dado que el Tesoro debería convalidar tasas de interés muy altas, como el casi 13% que rinde el bono AO29. Ante esta restricción, la alternativa se reduce a que el Banco Central (BCRA) compre dólares para financiar al Tesoro, pero las compras de divisas por parte de la entidad monetaria se han desacelerado notablemente en las últimas semanas, buscando no presionar el tipo de cambio y preservar la desinflación.

Finalmente, la tercera preocupación se centra en la actividad económica, que muestra signos de debilidad. La economía argentina registró una caída del 2,9% en julio respecto a junio, la mayor baja mensual desde abril de 2018 (excluyendo la pandemia). Para evitar una recesión técnica, se requeriría un crecimiento mensual sostenido en agosto y septiembre, algo que históricamente ha sido difícil de alcanzar. Si bien sectores como el petróleo, la minería y el agro muestran crecimiento, la industria, el comercio y la construcción continúan en terreno negativo, lo que impacta directamente en el empleo y el consumo en regiones como Rosario y su área metropolitana, afectando la dinámica de las pymes y el comercio local.

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