Remolacha forrajera: carne de novillo con más Omega-3 y menor riesgo de aterosclerosis y trombosis
Un estudio del INTA en Norpatagonia revela que la carne de novillos terminados con remolacha forrajera en pastoreo directo presenta mayor concentración de Omega-3 y menor potencial de trombosis y aterosclerosis que la alimentada a corral con maíz. La calidad de la carne es comparable a la de sistemas pastoriles, con un menor costo de producción.

Las claves de la nota
- Remolacha forrajera mejora calidad de carne de novillo.
- Doble concentración de Omega-3 en carne con remolacha.
- Menor riesgo de trombosis y aterosclerosis.
- Alternativa invernal con menor costo de alimentación.
- Calidad comparable a sistemas pastoriles.
Una investigación del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) en la Norpatagonia ha arrojado resultados prometedores sobre el uso de la remolacha forrajera como alternativa para la terminación de novillos durante el invierno. El estudio, realizado en los valles irrigados de la región, comparó la calidad de la carne obtenida de animales alimentados con remolacha en pastoreo directo frente a aquellos con una dieta a corral basada en maíz. Los hallazgos indican que la carne de los novillos terminados con remolacha forrajera presenta una concentración de ácidos grasos omega-3 más del doble que la carne de animales alimentados con maíz. Además, la relación entre omega-6 y omega-3 fue inferior a 3, un perfil considerado más favorable para la salud humana y con un menor riesgo de enfermedades crónicas, a diferencia de la carne de novillos a corral, donde esta relación superó 5.
Desde el punto de vista de la salud, la carne producida con remolacha mostró un menor potencial de trombosis y una tendencia a un menor riesgo relativo de desarrollar aterosclerosis. Si bien la carne resultó ser ligeramente más firme y de un color más oscuro, estas características se mantuvieron dentro de parámetros aceptables para el consumidor y son asociadas a animales en pastoreo. Las investigadoras del INTA enfatizaron que se trata de una primera exploración y que se requieren más evaluaciones para confirmar estos resultados. Sin embargo, la alternativa de la remolacha forrajera se presenta como una opción viable para la producción de carne en épocas de escasez de forraje, ofreciendo altos rindes por hectárea y un costo de alimentación menor al de las dietas convencionales a base de maíz.
Este avance podría tener implicancias significativas para la ganadería en la región de Rosario y el Litoral, donde la producción de carne es un sector clave. La posibilidad de optimizar los costos de alimentación y, al mismo tiempo, mejorar la calidad nutricional de la carne podría generar ventajas competitivas para los productores. La adaptación de cultivos como la remolacha forrajera a las condiciones locales y su integración en sistemas de producción más eficientes son aspectos a seguir de cerca por la industria cárnica argentina. La investigación del INTA abre la puerta a la diversificación de las estrategias de terminación de ganado, buscando un equilibrio entre la rentabilidad y la producción de alimentos más saludables.
