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Referentes del INTA relatan su salida: "Trabajar ahí era mi sueño, si hubiese sido por mí no lo hubiera dejado jamás"

Distintos referentes del INTA comparten sus experiencias tras dejar el organismo, marcando un quiebre en la institución y afectando áreas clave como la agroecología y la agricultura familiar.

Fuente original: Bichos de Campo4 min de lecturaMuy Negativo
Referentes del INTA relatan su salida: "Trabajar ahí era mi sueño, si hubiese sido por mí no lo hubiera dejado jamás"
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Las claves de la nota

  • Cierre de experimentales del INTA.
  • Prohibición de temáticas agroecológicas.
  • Salida de referentes tras años de trabajo.
  • Desmantelamiento institucional en el INTA.
  • Posible freno a venta de inmuebles públicos.

Resumen elaborado con inteligencia artificial a partir de la nota de Bichos de Campo.

La serie de reportajes de Bichos de Campo expone las vivencias de exintegrantes del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), quienes relatan las circunstancias que los llevaron a abandonar el organismo tras años de dedicación. Francisco Pescio, ingeniero agrónomo con una destacada trayectoria en agricultura urbana, periurbana, horticultura, economía agraria y sericultura, es uno de los protagonistas. Pescio ingresó al INTA en 2006 y llegó a ser coordinador regional de Extensión y Desarrollo Territorial, además de participar activamente en el programa ProHuerta y coordinar proyectos agroecológicos. Su labor docente en la Facultad de Agronomía de la UBA se desarrolló en paralelo a su carrera en el INTA.

Pescio describe su ingreso al INTA como la concreción de un sueño y se enorgullece de su pasado como "intiano", reconociendo la institución como un pilar fundamental para el desarrollo nacional y agropecuario. Sin embargo, señala un punto de inflexión en 2023 con la nueva gestión, que según su testimonio, "rompió todo tipo de esquemas". La clausura de la Experimental AMBA, la cancelación de temáticas específicas y la prohibición de utilizar ciertos términos como "agroecología", "agricultura familiar" y "horticultura" marcaron un antes y un después. El paso a disponibilidad y la posterior reincorporación sin líneas de trabajo ni presupuesto evidencian un profundo desmantelamiento institucional.

La decisión de Pescio de acogerse al retiro voluntario fue dolorosa, pero justificada por la falta de condiciones laborales y de productividad. Atribuye esta situación "puro mérito exclusivo de esta gestión", lamentando la ruptura de la institucionalidad y la falta de interés genuino por el sector agropecuario y los productores. La sensación de "hacer daño" y "abandonar a los productores a su suerte" lo impulsó a dar un paso al costado, aunque mantiene la esperanza de un futuro regreso para reconstruir la institución. La noticia subraya un posible freno a la venta de inmuebles públicos, incluyendo terrenos del INTA, en la provincia de Buenos Aires, lo que podría tener implicancias en la preservación de espacios para la investigación y el desarrollo agropecuario en la región.

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