Quebró Algodonera Avellaneda: debe US$ 260 millones y estaba vinculada a Vicentin
La textil Algodonera Avellaneda, vinculada a la familia Vicentin, fue declarada en quiebra tras no poder reestructurar su deuda de US$ 260 millones con el Banco Nación. La empresa emplea a 350 trabajadores en Reconquista, Santa Fe.

Las claves de la nota
- Algodonera Avellaneda quebró tras deber US$ 260 millones.
- La empresa vinculada a Vicentin emplea a 350 trabajadores.
- No hubo acuerdos ni ofertas de salvataje.
- Banco Nación es el principal acreedor con U$S 260 millones.
- Se evalúa la continuación de la actividad.
La Justicia santafesina declaró la quiebra de Algodonera Avellaneda, una importante empresa textil con vínculos a la familia Vicentin. La compañía, que emplea a aproximadamente 350 trabajadores en Reconquista, Santa Fe, atravesaba un concurso de acreedores desde 2024 sin éxito en la reestructuración de su deuda. El principal acreedor es el Banco Nación, al que la firma le debe la considerable suma de $1.585.782.42889 y U$S 260.791.60040, lo que representa el 80% de sus pasivos impagos.
Tras agotar todas las instancias legales y no recibir ofertas en el proceso de salvataje (cramdown), el juez Fabián Lorenzini determinó la quiebra indirecta. La empresa, que opera al 60% de su capacidad realizando trabajos a fasón, también posee desmotadoras en Chaco y Santiago del Estero. El magistrado señaló que se agotaron todos los esfuerzos para evitar este desenlace, destacando la imposibilidad de alcanzar acuerdos con los acreedores y la ausencia de interesados en adquirir la compañía.
La situación de Algodonera Avellaneda pone de relieve la fragilidad de algunas industrias tradicionales en Argentina, especialmente aquellas con fuertes lazos con el sector agroindustrial y que enfrentan dificultades financieras significativas. La deuda acumulada, sumada a la falta de propuestas concretas para su continuidad, ha llevado a esta resolución judicial. El juez Lorenzini abrió la posibilidad de autorizar la continuación de la explotación bajo un nuevo esquema, buscando preservar la actividad productiva, el valor de los activos y, fundamentalmente, el empleo de sus 350 operarios, aunque sea de manera transicional.
Este caso resuena en el contexto económico argentino, donde la reestructuración de deudas y la búsqueda de inversores son desafíos constantes para muchas empresas. La vinculación con la familia Vicentin, que ya ha atravesado un complejo proceso de intervención y reestructuración de su propia empresa agroexportadora, añade un matiz particular a esta quiebra. El futuro de Algodonera Avellaneda dependerá de las decisiones que se tomen respecto a la posible continuación de la actividad y la liquidación de sus activos, con la mira puesta en minimizar el impacto social y económico en la región de Reconquista.
