Productores de huevo buscan récord de consumo en Argentina, con foco en diversificación y desafíos de contrabando
Argentina se posiciona como el principal consumidor de huevo per cápita a nivel mundial, proyectando alcanzar 440 unidades anuales por habitante. El sector enfrenta desafíos como el contrabando y busca optimizar la producción y diversificar ingresos.

Las claves de la nota
- Consumo proyectado de 440 huevos per cápita anuales.
- Objetivo de 500 huevos per cápita podría alcanzarse antes de 2030.
- Contrabando de 150 millones de unidades de huevo ilegal.
- Reducción del IVA del 21% al 10,5% es un reclamo del sector.
Argentina se consolida como líder mundial en consumo de huevo por habitante, con una proyección de 440 huevos per cápita para este año, de los cuales se estima que 430 serán consumidos internamente. La Cámara Argentina de Productores Avícolas (CAPIA) anticipa que el objetivo de 500 huevos per cápita, fijado para 2035, podría alcanzarse incluso antes de 2030. Javier Prida, presidente ejecutivo de CAPIA, destacó la importancia del huevo como una proteína saludable, económica y accesible para todos los argentinos, superando incluso al consumo de carne vacuna en volumen.
El sector ha experimentado una transformación en los hábitos de compra, evolucionando desde formatos individuales hasta los predominantes maple de 30 y 60 unidades. Un desafío clave es incrementar el consumo en los sectores de menores ingresos, donde los carbohidratos suelen ser la prioridad alimentaria. El huevo se presenta como la proteína animal más económica del mercado. El año pasado, el sector se vio afectado por una producción superior a la demanda, lo que generó una caída en los precios mayoristas y rentabilidades negativas. En respuesta, se realizó un ajuste en la oferta, reduciendo el plantel de gallinas en un 2%, lo que permitió recomponer el equilibrio del mercado y estabilizar los precios.
Además de la producción de huevos, el sector está invirtiendo fuertemente en el aprovechamiento integral del guano, procesándolo para su comercialización como enmienda orgánica o fertilizante, lo que contribuye a un ciclo productivo más eficiente y ambientalmente respetuoso. Sin embargo, el ingreso ilegal de huevo por contrabando, principalmente desde Bolivia y Paraguay, representa un problema crítico que desprotege a los pequeños productores y distorsiona los precios en las provincias limítrofes, con un efecto dominó en todo el mercado nacional. Se estima que alrededor de 150 millones de unidades ingresaron ilegalmente el último año.
Un reclamo recurrente del sector, que ha sido desatendido por gobiernos anteriores, es la reducción del IVA del 21% al 10,5% para el huevo, equiparándolo así con otros alimentos básicos de la canasta familiar. La superación de estos obstáculos, junto con el impulso a la demanda interna y la diversificación de ingresos, permitirá al sector avícola argentino seguir batiendo récords y consolidar su posición en el mercado global.
