Economía

Privatización de AySA: Dos consorcios liderados por grupos nacionales, con socios internacionales, son los únicos oferentes

Dos grupos empresarios argentinos, encabezados por Mauricio Filiberti y Aldo Roggio, presentaron las únicas ofertas para la privatización del 90% de AySA. El Estado espera recaudar cerca de 500 millones de dólares.

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Privatización de AySA: Dos consorcios liderados por grupos nacionales, con socios internacionales, son los únicos oferentes
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Las claves de la nota

  • Dos consorcios presentaron ofertas para privatizar AySA.
  • El Estado espera recaudar cerca de 500 millones de dólares.
  • El nuevo concesionario deberá invertir casi 15.000 millones de dólares.
  • Las tarifas se mantendrán constantes en términos reales inicialmente.

Resumen elaborado con inteligencia artificial a partir de la nota de Clarín Economía.

La licitación para la privatización del 90% de Agua y Saneamientos Argentinos (AySA) ha culminado con la presentación de dos únicas ofertas, ambas lideradas por importantes grupos empresarios argentinos con experiencia en servicios públicos. Mauricio Filiberti, a través de su participación en Transclor, y Aldo Roggio, mediante sus operaciones en el sector, son los protagonistas de esta instancia clave para el futuro del suministro de agua potable y cloacas.

El primer consorcio está integrado por Transclor (accionista minoritario de Filiberti), la constructora Rowing de Walter Román, el fondo neerlandés PHX y la brasileña Arcos Saneamento e Participações SA. El segundo grupo es encabezado por Roggio y contará con la asistencia técnica de la israelí Mekorot y la japonesa Marubeni. La expectativa del gobierno es que esta operación genere un ingreso cercano a los 500 millones de dólares, fondos que se destinarán a afrontar vencimientos de deuda pública en 2027.

El nuevo concesionario asumirá la obligación de realizar inversiones significativas, estimadas en unos 1.940 millones de dólares durante los primeros cinco años y cerca de US$ 15.000 millones a lo largo de todo el contrato. El ministro de Economía, Luis Caputo, aseguró que este plan significará una "expansión y mejora en la calidad del servicio prestado", manteniendo las tarifas constantes en términos reales durante el primer ciclo contractual, lo que implica la continuidad de aumentos mensuales alineados con la inflación.

La participación de estos empresarios en la licitación de AySA se da en un contexto de consolidación de sus operaciones en el sector de servicios públicos. Filiberti ya es un actor relevante en la distribución eléctrica (Edenor) y de gas (Metrogas), además de ser un importante consumidor de cloro y energía eléctrica, insumos clave para AySA. Por su parte, Roggio, si bien tiene experiencia en agua potable en Córdoba, busca expandir su presencia en el segmento de cloacas, sumando a su operación del subte porteño y el tren Urquiza.

La escasa cantidad de oferentes, a pesar de la magnitud de la inversión requerida, podría indicar desafíos en la estructuración de los contratos o la cautela de otros potenciales inversores ante el contexto económico argentino. La privatización de AySA representa un hito en el plan de desinversión del Estado y abre un nuevo capítulo para la gestión de un servicio esencial, con el objetivo de atraer capital privado y mejorar la infraestructura.

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