Prevén aumento de la pobreza al 31% en el primer semestre de 2026, pero esperan mejora hacia fin de año
Se estima que la pobreza habría superado el 31% en el primer semestre de 2026, un aumento que se vincula al repunte inflacionario de principios de año. El Gobierno espera una desaceleración de los precios y una mejora en los indicadores sociales en el segundo semestre.

Las claves de la nota
- Pobreza superaría el 31% en el primer semestre de 2026.
- Repunte inflacionario de principios de año explica el aumento.
- Gobierno espera mejora social en el segundo semestre.
- Cifras aún por debajo del pico de inicios de gestión.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) difundirá datos que anticipan un deterioro en los indicadores de pobreza e indigencia para el primer semestre de 2026. Cálculos privados y fuentes gubernamentales apuntan a que la pobreza habría superado el 31% de la población, un incremento de entre 2 y 3 puntos porcentuales respecto al 28% registrado en el segundo semestre de 2025. Este aumento significaría la incorporación de más de un millón y medio de personas a la pobreza desde diciembre de 2025.
Desde el Gobierno atribuyen este repunte a la aceleración inflacionaria observada en los primeros meses de 2026, particularmente en marzo y abril. Sin embargo, señalan que la desaceleración de los índices de precios en los últimos meses genera expectativas de una reversión de esta tendencia. Si la tendencia a la baja de la inflación se sostiene y se acompaña de una mejora en los ingresos, el Ejecutivo confía en que los indicadores sociales retomen una trayectoria descendente durante el segundo semestre del año.
A pesar de este eventual retroceso puntual, las cifras esperadas se mantendrían considerablemente por debajo de los registros del inicio de la gestión actual y del pico alcanzado en el primer semestre de 2024 (52,9% de pobreza). Fuentes oficiales destacan que la reducción previa de la pobreza e indigencia está vinculada al ordenamiento macroeconómico, la baja de la inflación y el fortalecimiento de la asistencia directa a los sectores más vulnerables, como la AUH y la Prestación Alimentar.
El enfoque del Gobierno para una reducción sostenible de la pobreza se basa en mantener la estabilidad macroeconómica, el equilibrio fiscal y una inflación en descenso, complementado con políticas sociales focalizadas. La estrategia incluye el sostenimiento de la cobertura de la Canasta Básica Alimentaria para la AUH y la Prestación Alimentar, con importantes incrementos en sus montos.
