Economía

Precios globales de alimentos bajaron en octubre, pero siguen 6% arriba interanual

El índice general de la FAO cedió a 133,9 puntos en octubre, impulsado por la baja en granos y lácteos. Sin embargo, los precios se mantienen un 5,9% superiores a los de un año atrás, afectados por el clima en Brasil.

Fuente original: Ámbito Economía3 min de lecturaNeutral
Precios globales de alimentos bajaron en octubre, pero siguen 6% arriba interanual
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Las claves de la nota

  • Índice FAO de alimentos en 133,9 puntos en octubre
  • Precios 5,9% más altos que hace un año
  • Cereales bajaron 4,5% mensual
  • Azúcar subió 6,6% mensual
  • Lácteos y carnes retrocedieron 1,1% y 1,2%

Resumen elaborado con inteligencia artificial a partir de la nota de Ámbito Economía.

Los precios mundiales de los alimentos experimentaron un descenso en octubre, según informó la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). El índice general se ubicó en 133,9 puntos, lo que representa una caída respecto a los 135,6 puntos de septiembre. Esta disminución fue impulsada principalmente por el abaratamiento de los cereales, productos lácteos y carne, debido a una menor demanda de importaciones y a factores estacionales como la cosecha en Estados Unidos y la distensión en el mar Negro.

A pesar de este retroceso mensual, los precios de los alimentos a nivel global se mantienen un 5,9% por encima de los niveles registrados en octubre del año anterior. Este encarecimiento interanual persiste, siendo el impacto de las fuertes precipitaciones en Brasil uno de los factores clave, especialmente en el mercado del azúcar. La situación climática en el gigante sudamericano ha paralizado las tareas de molienda y cosecha, llevando al azúcar a máximos no vistos desde diciembre de 2024, con un acumulado interanual del 28,8%.

En el segmento de cereales, el índice de precios de la FAO se contrajo un 4,5% mensual, influenciado por la caída del trigo y el maíz. Las mejores proyecciones de cosecha en Argentina y la expectativa de una relajación en las restricciones a las exportaciones del mar Negro ejercieron presión a la baja, aunque las interrupciones logísticas en la región limitaron un descenso mayor. Para Argentina, la baja en los precios de los granos, si bien puede ser una buena noticia para los consumidores, representa un desafío para los productores que ven mermar sus márgenes de ganancia, especialmente si los costos de producción se mantienen elevados.

Por su parte, el índice de precios de los aceites vegetales experimentó un leve aumento del 0,3%, impulsado por la soja y el girasol, que compensaron la baja del aceite de colza. Los lácteos y las carnes también contribuyeron a la desaceleración general, con retrocesos mensuales del 1,1% y 1,2% respectivamente, debido a la sobreoferta y la cautela compradora. El contexto de precios internacionales de alimentos es crucial para la economía argentina, dado su rol de principal exportador de productos agropecuarios. La volatilidad en estos mercados impacta directamente en las liquidaciones de divisas y en la inflación interna, por lo que la evolución de estos índices es un termómetro importante a seguir.

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