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Pobreza en CABA: el alquiler podría multiplicar por tres la indigencia y afectar a 233.000 personas
Un informe de Fundación Tejido Urbano revela que si se incluyera el costo del alquiler en las mediciones, la indigencia en la Ciudad de Buenos Aires se triplicaría y 233.000 personas caerían en estratos socioeconómicos inferiores. Las mediciones actuales subestiman el impacto del gasto habitacional.
- 233.000 personas en CABA caerían a estratos inferiores
- Indigencia se multiplicaría por más de tres
- Costo del alquiler subestima mediciones de pobreza
- Acceso a vivienda propia se retrasó 10 años
Un análisis de la Fundación Tejido Urbano pone de manifiesto una realidad preocupante para miles de hogares porteños: el verdadero impacto del costo del alquiler en la situación socioeconómica de las familias. Al descontar este gasto esencial del ingreso familiar, se estima que unas 233.000 personas caerían a estratos socioeconómicos inferiores, multiplicando la indigencia por más de tres y reduciendo la población no vulnerable en cinco puntos porcentuales.
El informe, basado en datos de la Encuesta Anual de Hogares (EAH) del IECBA, señala que si bien los hogares inquilinos presentan un perfil socioeconómico similar al promedio de la Ciudad, el peso del alquiler altera drásticamente su ingreso efectivamente disponible. La menor presencia de inquilinos en los sectores de mayores ingresos (solo 10,5% frente al 16,2% del total) y una leve sobrerrepresentación en los de menores ingresos (4% en indigencia contra 3,3% general) anticipan esta problemática.
La principal conclusión del estudio es que las mediciones tradicionales de pobreza, que se basan únicamente en el ingreso monetario, subestiman significativamente la fragilidad económica de quienes alquilan. Al incorporar el costo del alquiler, la indigencia trepa del 1,9% al 6,9% y la pobreza del 7% al 9,7%. Esto evidencia una creciente brecha entre los ingresos nominales y los disponibles tras cubrir el gasto habitacional.
Este fenómeno tiene implicancias directas para la planificación económica y social en Argentina. Si bien el estudio se enfoca en CABA, la dinámica de acceso a la vivienda y el peso del alquiler son problemáticas extendidas a nivel nacional, incluyendo ciudades como Rosario. La postergación en la adquisición de vivienda propia, que según el informe se ha retrasado una década, agrava la situación de los inquilinos y demanda políticas públicas que aborden la asequibilidad habitacional y revisen los métodos de medición de la pobreza para reflejar con mayor precisión la realidad de los hogares urbanos.
Este informe es crucial para inversores y planificadores económicos, ya que revela una subestimación significativa de la pobreza en CABA debido a la exclusión del costo del alquiler. La dinámica observada, con 233.000 personas afectadas y una potencial triplicación de la indigencia, subraya la fragilidad del poder adquisitivo y la creciente dificultad de acceso a la vivienda. Es fundamental vigilar cómo este análisis podría influir en futuras mediciones oficiales de pobreza y en el diseño de políticas públicas habitacionales y sociales, no solo en la capital sino también en otras grandes urbes argentinas como Rosario, donde el acceso a la vivienda es un desafío constante.

