Pobreza alcanzaría el 45% con canastas actualizadas: ¿cómo impacta la comparación con 2023?
Estimaciones privadas sugieren que la pobreza treparía al 44,9% si se actualiza la metodología de cálculo, utilizando patrones de consumo de 2017/2018 y corrigiendo la captación de ingresos de la EPH post-2024. La cifra oficial del INDEC para el primer semestre de 2026 se ubica en 32,3%.

Las claves de la nota
- Pobreza oficial: 32,3% en primer semestre de 2026.
- Estimación alternativa: 44,9% con metodología ajustada.
- Canastas básicas subieron por encima de la inflación.
- Ingresos familiares cayeron en términos reales.
- Diferencias significativas en comparación con 2023.
La pobreza en Argentina mostró un repunte en la primera mitad de 2026, alcanzando el 32,3% según la medición oficial del INDEC, lo que representa un aumento respecto a semestres anteriores. Este incremento se atribuye a la suba de las canastas básicas por encima de la inflación general y a un deterioro en los ingresos de los hogares.
Consultoras privadas, como Equilibra, han realizado proyecciones alternativas que arrojan cifras significativamente más altas. Utilizando patrones de consumo de 2017/2018 y ajustando la captación de ingresos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) que habría mejorado desde 2024, se estima que la pobreza podría llegar al 44,9%. Esta metodología alternativa genera una comparación distinta con los niveles de pobreza registrados durante la gestión anterior, pasando de una supuesta baja de 20,6 puntos porcentuales a una de solo 11,2 puntos porcentuales respecto a enero-junio de 2024.
El análisis de Equilibra señala que el aumento de la canasta básica, especialmente en productos como la carne, frutas y verduras, fue un factor determinante. A pesar de una apreciación limitada del dólar en el semestre, los precios internacionales parecen haber influido en estos rubros. La caída real de los ingresos para asalariados formales y cuentapropistas, aunque con una mejora marginal para los informales, agrava el panorama.
Para Rosario y la región, este escenario de pobreza elevada implica una presión continua sobre el consumo y la demanda interna. Sectores de la economía local, como el comercio y los servicios, se ven directamente afectados por la capacidad de gasto de las familias. Los antecedentes de mediciones de pobreza con metodologías distintas ya han generado debates sobre la real dimensión de la problemática social y económica del país.
La divergencia entre la medición oficial y las estimaciones alternativas subraya la importancia de la metodología en la interpretación de los datos socioeconómicos. Para inversores y empresarios, es crucial monitorear no solo las cifras oficiales sino también los análisis que buscan ajustar las distorsiones inherentes a las encuestas, ya que estas proyecciones alternativas ofrecen una visión más cruda del impacto de las políticas económicas en los sectores más vulnerables.
