Peso mexicano sufre la mayor caída frente al dólar desde abril de 2026
El peso mexicano inició la semana con una depreciación de 1% frente al dólar, alcanzando los MXN$17,87 en el mercado spot, su nivel más bajo desde abril de 2026, tras la decisión de política monetaria del Banco de México y el fortalecimiento del índice dólar.

Las claves de la nota
- Peso mexicano cotiza a MXN$17,87 por dólar (23 de septiembre)
- Mayor caída del peso desde abril de 2026
- Índice dólar (DXY) supera los 100 puntos
- Aversión al riesgo global por tensiones geopolíticas
El peso mexicano ha comenzado la última semana de septiembre registrando su mayor caída frente al dólar estadounidense desde abril de 2026. La moneda mexicana cotiza actualmente en MXN$17,87 por dólar en el mercado spot, lo que representa una depreciación del 1% y marca un mínimo no visto en varios meses.
Esta debilidad del peso se produce tras la reciente decisión de política monetaria del Banco de México (Banxico), que influye directamente en el costo del dinero a través de la tasa de interés. Paralelamente, el índice dólar (DXY), que mide la fortaleza del billete verde frente a una canasta de las principales divisas mundiales, ha superado la barrera de los 100 puntos, un nivel que no se observaba desde julio. Este fortalecimiento del dólar se atribuye en gran medida al aumento de las tasas de interés por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos.
En la comparativa de las 16 principales divisas seguidas por Bloomberg, el peso mexicano se posicionó a la cabeza de las pérdidas, seguido por el rand sudafricano y el real brasileño. Solo la libra británica y el dólar neozelandés lograron registrar ganancias.
El sentimiento generalizado en los mercados financieros es de aversión al riesgo, impulsado por las preocupaciones sobre posibles disrupciones en las cadenas de suministro energéticas. El grupo financiero Monex señala que la firmeza del dólar se debe a estas inquietudes, exacerbadas por el rechazo del presidente estadounidense a una propuesta iraní para reactivar el tránsito por el estrecho de Ormuz, un punto neurálgico para el suministro global de petróleo.
Para Argentina, esta volatilidad en los mercados internacionales y el fortalecimiento del dólar pueden tener implicaciones indirectas. Un dólar fuerte a nivel global tiende a presionar las monedas de economías emergentes, lo que podría dificultar la gestión de la deuda externa y encarecer las importaciones. En el plano local, la incertidumbre geopolítica y la aversión al riesgo pueden desalentar la inversión extranjera y aumentar la volatilidad en el mercado cambiario y bursátil. La región pampeana, principal motor agroexportador del país, deberá estar atenta a cómo estas fluctuaciones globales impactan en los precios de las commodities y en la competitividad de sus productos en los mercados internacionales, especialmente ante la posibilidad de mayores costos logísticos o de seguros por la tensión geopolítica en Medio Oriente.
