Pemex acumula déficit comercial de US$4.000 millones por importación de combustibles
La petrolera estatal mexicana, Pemex, registró un déficit comercial de US$4.000 millones entre enero y agosto de 2026, un aumento del 300% interanual, debido principalmente a la importación de combustibles.

Las claves de la nota
- Déficit comercial de Pemex de US$4.000 millones (enero-agosto 2026)
- Incremento del 300% en la balanza negativa interanual
- Importación de combustibles, principalmente gasolinas, es el principal factor
- Producción nacional de gasolinas cubre menos del 50% de la demanda
Petróleos Mexicanos (Pemex) ha reportado un preocupante déficit comercial de US$4.000 millones entre enero y agosto de 2026, lo que representa un incremento del 300% en comparación con el año anterior. Este desbalance se explica fundamentalmente por la creciente necesidad de importar combustibles, a pesar del contexto de altos precios internacionales del crudo. Las exportaciones petroleras de la compañía sumaron US$11.700 millones, mientras que las importaciones, en su mayoría de derivados del petróleo, alcanzaron los US$15.700 millones.
La situación se agrava ante la guerra en Irán y Ucrania, que ha generado disrupciones en las rutas comerciales y problemas de suministro a nivel global, elevando los precios de la energía. El principal componente de este déficit reside en la importación de gasolinas. A pesar de los esfuerzos por aumentar la producción de combustibles, como la puesta en marcha de la refinería Dos Bocas, la capacidad actual es insuficiente para cubrir la demanda interna mexicana, que ronda los 850.000 barriles diarios, con producción nacional cubriendo menos del 50%.
El gobierno mexicano, bajo la presidencia de Claudia Sheinbaum, ha mantenido una política enfocada en la autosuficiencia energética, buscando eliminar la exportación de crudo para satisfacer la demanda nacional de gasolinas y diésel. Sin embargo, los retrasos en proyectos clave de refinación han obstaculizado este objetivo. Adicionalmente, Pemex enfrenta presiones financieras por los descuentos aplicados a sus precios mayoristas de gasolina y diésel para mantener los acuerdos de precios máximos establecidos por el gobierno y empresarios.
Este escenario de déficit en Pemex, proyectado por Moody's en más de US$5.000 millones, podría tener repercusiones indirectas en Argentina. Si bien no hay un vínculo directo en la magnitud del déficit de Pemex con el mercado local, la volatilidad en los precios internacionales del petróleo y la incertidumbre en la producción de grandes exportadores como México pueden influir en las cotizaciones de commodities energéticos que impactan en los costos de producción y transporte de sectores clave para la economía argentina, como el agro. La dependencia de importaciones de combustibles por parte de una petrolera estatal importante como Pemex es una señal de alerta sobre la fragilidad de la seguridad energética y su impacto fiscal, un tema siempre relevante para la planificación económica en cualquier país.
