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Norma antideforestación de la UE: Hacienda sin certificación europea recibiría castigos en el precio

La implementación del reglamento antideforestación de la Unión Europea podría generar una brecha de precios en el mercado ganadero argentino, castigando la hacienda que no cumpla con las exigencias de trazabilidad.

Fuente original: Bichos de Campo4 min de lecturaNegativo
Norma antideforestación de la UE: Hacienda sin certificación europea recibiría castigos en el precio
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Las claves de la nota

  • Hacienda sin certificación europea recibiría menor precio.
  • VISEC Carne u otras plataformas son clave para exportar.
  • Diferenciación de precios aún es una incógnita.
  • Adaptación es un desafío de escala y coordinación.
  • Márgenes estrechos en industria frigorífica exportadora.

Resumen elaborado con inteligencia artificial a partir de la nota de Bichos de Campo.

La Unión Europea implementará un reglamento antideforestación que podría generar una significativa brecha de precios en el mercado ganadero argentino. Raúl Cagliero, referente de Cafrisa y Sodecar, advirtió que la hacienda que no pueda acreditar que su carne no proviene de campos deforestados antes de 2021 podría recibir un precio inferior. Aquellos animales que cuenten con la información necesaria para garantizar el cumplimiento de estas exigencias europeas de trazabilidad se verían beneficiados con un valor superior.

Si bien la magnitud de esta diferencia de precios aún es una incógnita, se espera que comience a definirse a medida que productores e industria se adapten. Cagliero recomendó iniciar cuanto antes los trámites para incorporar los establecimientos a plataformas como VISEC Carne, que permiten demostrar el cumplimiento de los requisitos ambientales. Esta preocupación se extiende incluso a los terneros que se comprarán próximamente y que llegarán a faena en 2027.

El escenario plantea una potencial distinción entre la hacienda apta para abastecer a importadores europeos y la que no pueda acreditarlo. Esta diferenciación podría impactar tanto en los precios de exportación como, potencialmente, en los del consumo interno. La adaptación a estas normativas representa un desafío de escala para el país, requiriendo una fuerte coordinación entre todos los actores de la cadena cárnica. La inversión en trazabilidad dejaría de ser un mero trámite para convertirse en una variable comercial clave.

Más allá de las exigencias ambientales, la industria frigorífica argentina enfrenta un panorama complejo. Las plantas orientadas al consumo interno luchan contra la caída del poder adquisitivo, mientras que las exportadoras operan con márgenes estrechos, afectadas por costos energéticos, carga impositiva y negociaciones salariales. El negocio con China, principal destino de exportación, también presenta dificultades debido a precios de la vaca elevados frente a las pretensiones de los compradores. La mejora de la competitividad, revisando impuestos y tasas, se vuelve fundamental para la cadena.

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