Nevadas récord en Mendoza auguran optimismo para el agro tras años de sequía
El pronóstico de escurrimientos para Mendoza anticipa volúmenes superiores a los promedios históricos gracias a nevadas excepcionales. Se espera un año "húmedo" que aliviará la escasez de agua para la producción agrícola.

Las claves de la nota
- Nevadas récord auguran un año "húmedo" en Mendoza.
- Pronóstico de escurrimientos superior a promedios históricos.
- Río Mendoza proyecta 1.780 hm³ para 2026-2027.
- Mejora hídrica crucial para el agro mendocino.
Tras años de severa escasez hídrica, la provincia de Mendoza vislumbra un panorama alentador para el ciclo hídrico 2026-2027. El Departamento General de Irrigación (DGI) proyecta escurrimientos superiores a los derrames medios históricos en la mayoría de las cuencas, impulsados por nevadas invernales excepcionalmente abundantes, especialmente en el norte provincial.
El río Mendoza, vital para el abastecimiento urbano y la producción agrícola del oasis Norte, experimentará un notable incremento en su caudal. Se prevé un volumen de 1.780 hectómetros cúbicos (hm³) para el ciclo 2026-2027, lo que representa un 129% del promedio histórico en la estación de aforos Guido. Otros ríos mendocinos también muestran mejoras significativas: el Tunuyán pasaría de 535 hm³ a 990 hm³, el Diamante de 548 hm³ a 1.090 hm³, y el Grande de 1.638 hm³ a 3.470 hm³.
La principal causa de este cambio radical en el escenario hídrico son las precipitaciones níveas acumuladas en la cordillera. Si bien hubo un inicio de invierno con escasa nieve, episodios intensos registrados posteriormente, descritos como los más fuertes en 50 años, han generado una reserva hídrica considerable. El pronóstico se basa en la cantidad de nieve acumulada y su equivalente en agua, aunque la distribución diaria del caudal dependerá de las temperaturas futuras.
Este escenario de mayor disponibilidad hídrica es una excelente noticia para el sector agroindustrial mendocino, que podrá planificar la temporada de riego con mayor previsibilidad. La mejora en la provisión de agua es crucial para cultivos de alto valor como la vid, fundamental para la economía regional. Sin embargo, es importante recordar que el fenómeno El Niño también influirá en la región, y las previsiones meteorológicas de lluvias futuras deberán ser monitoreadas de cerca para complementar la información sobre la nieve acumulada.
