Mercados: la sangría brasileña y el ancla fiscal de Milei, ¿será suficiente?
El triunfo de Lula en Brasil generó volatilidad en los mercados, pero la Argentina de Javier Milei se diferencia por su ancla fiscal. La pregunta es si esta fortaleza será suficiente ante un panorama económico global incierto.

Las claves de la nota
- Triunfo de Lula genera volatilidad en mercados brasileños.
- Argentina se diferencia por su ancla fiscal.
- Mercados exigen mayor prima de riesgo ante panorama incierto.
- Datos de actividad y empleo en Argentina siguen desilusionando.
- Superávit fiscal es la principal fortaleza argentina actual.
El sorpresivo resultado del balotaje brasileño, con la victoria de Lula da Silva, provocó una fuerte reacción en los mercados financieros. Si bien se habla de una "sangría brasileña", la realidad es que los inversores están reajustando posiciones tras haber apostado a un triunfo liberal que no se materializó. La victoria del PT en Brasil ha derrumbado las expectativas previas, dejando a los activos brasileños en una situación de "baratos" pero con una incertidumbre sobre la reacción de Lula ante un cuadro fiscal insostenible.
La volatilidad en Brasil fue tal que se debieron ampliar los límites de negociación para futuros de divisas, tasas de interés y acciones, un mecanismo no visto desde la caída provocada por la COVID-19. Los inversores, arrepentidos de haber apostado a Bolsonaro tras el éxito de la primera vuelta, ahora saben que el cuarto mandato de Lula enfrentará desafíos fiscales significativos. Paradójicamente, esta "mancha fiscal" que afecta a la mayoría de los países emergentes es lo que, en cierta medida, diferencia a la Argentina de Javier Milei.
En medio de este panorama, Argentina se presenta ante los bancos de inversión internacionales casi como un "paria" por ostentar superávit fiscal, lo que se considera su principal fortaleza actual. La pregunta clave es hasta cuándo se podrá sostener esta política. La Casa Rosada se aferra al superávit fiscal como su "juguete preferido", pero la duda reside en si esto será suficiente para contrarrestar la desesperanza de una parte de la población y la debilidad de los datos de actividad y empleo. Las proyecciones de crecimiento para 2026 y 2027 se revisan a la baja, y los inversores exigen una mayor prima por riesgo.
A pesar de las preocupaciones sobre la recesión técnica que sugieren algunos indicadores, el sector externo sigue mostrando récords. Un economista señala que el problema no es la falta de pesos para comprar dólares, sino la capacidad de transformarlos, algo que depende de las compras de divisas del Banco Central. Para Rosario y la región, esta volatilidad internacional y las políticas fiscales argentinas implican un escenario de incertidumbre para las inversiones y el comercio, especialmente para el sector agroexportador, que se ve afectado por las fluctuaciones cambiarias y las expectativas de crecimiento.
