Marcos Blanda: La participación política como herramienta para transformar el agro argentino
El secretario de Agricultura de Córdoba, Marcos Blanda, explica su incursión en la política como una forma de aplicar su conocimiento agronómico y generar resultados tangibles para el sector agropecuario. Destaca la importancia de la participación activa de los técnicos para influir en la agenda pública y mejorar las prácticas en el campo.

Las claves de la nota
- Participación política para transformar el agro.
- Buenas Prácticas Agropecuarias como modelo de éxito.
- Colaboración entre técnicos y diversos actores.
- La agronomía influye en la agenda pública.
- Resultados tangibles como medida de impacto.
Marcos Blanda, ingeniero agrónomo y actual secretario de Agricultura de Córdoba, defiende su decisión de incursionar en la función pública argumentando que es la vía más efectiva para transformar la realidad del sector agropecuario. Blanda considera que su labor en la política le permite convertir el conocimiento técnico en herramientas prácticas para los productores y generar acuerdos con actores no especializados en agronomía.
El programa cordobés de Buenas Prácticas Agropecuarias es un ejemplo clave de su gestión. Blanda relata cómo esta iniciativa, nacida de conversaciones con el ministro Sergio Busso, evolucionó de una declaración de principios a un programa aplicable, abordando aspectos como las rotaciones, la fertilización y el manejo de cultivos. La transformación de esta idea en una ley provincial requirió un diálogo extendido con representantes de diversas formaciones políticas y sectores, demostrando la necesidad de trascender el lenguaje técnico para lograr un impacto real.
Blanda subraya que, ante la degradación de los recursos y la necesidad de cambio, la participación activa de los profesionales de la agronomía es fundamental. Esto implica transmitir necesidades, proponer iniciativas y generar consensos basados en evidencia científica, sin pretender ser los únicos poseedores de la verdad. No es necesario ocupar altos cargos para intervenir; acercar un problema, explicarlo y ofrecer acompañamiento en la búsqueda de soluciones son formas valiosas de influir en la agenda pública.
Los conflictos entre la producción agropecuaria y las zonas urbanas, como el uso de fitosanitarios, son otro ejemplo de áreas donde la intervención de agrónomos ha sido crucial. La mediación y explicación del funcionamiento del sistema productivo y los cuidados necesarios han facilitado la convivencia. Las iniciativas cordobesas en cuencas, conservación de suelos, consorcios y forestación son presentadas como el resultado de un marco colaborativo que los técnicos ayudan a construir y sostener. Para Blanda, el verdadero logro se materializa cuando las buenas prácticas se convierten en políticas de Estado, apropiadas por productores y la comunidad en general, generando un cambio tangible en el entorno.
