Economía

Mara Pegoraro: "Crecen las actividades que no generan empleo y las que generan empleo no crecen"

Un estudio del Centro RA revela que ocho de los 10 sectores de mayor expansión económica perdieron empleos. La politóloga Mara Pegoraro analizó las dificultades de la reconversión laboral y el desfasaje territorial.

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Mara Pegoraro: "Crecen las actividades que no generan empleo y las que generan empleo no crecen"
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Las claves de la nota

  • Ocho de 10 sectores en expansión perdieron empleo.
  • La reconversión laboral enfrenta desfasajes territoriales y de formación.
  • La industria perdió 80 mil empleos desde diciembre de 2023.
  • El agro sumó solo 1.700 empleos en la recuperación.
  • Se requiere infraestructura y capacitación para la migración interna.

Resumen elaborado con inteligencia artificial a partir de la nota de Infobae Economía.

Un reciente estudio del Centro RA de la Facultad de Ciencias Económicas pone de manifiesto una preocupante disociación entre el crecimiento de la actividad económica y la generación de empleo en Argentina. Según el relevamiento, ocho de los diez sectores que experimentaron mayor expansión en su actividad acumularon, simultáneamente, una caída en la cantidad de puestos de trabajo. Mara Pegoraro, politóloga y profesora titular de la UBA, analizó estos datos, señalando que el crecimiento sectorial por sí solo no es suficiente para absorber a los trabajadores desplazados de otras áreas productivas. "Crecen las actividades que no generan empleo y las actividades que generan empleo no crecen", sintetizó Pegoraro, subrayando el desafío que implica la transformación de la estructura productiva.

La especialista ejemplificó esta tendencia con la industria, que ha registrado una pérdida de alrededor de 80 mil puestos de trabajo desde diciembre de 2023. En contraste, sectores con perspectivas de expansión como el agro solo sumaron 1.700 empleos en el mismo período de recuperación económica, mientras que la minería y el petróleo, a pesar de su crecimiento, acumularon una pérdida de 3.500 empleos en los últimos dos años. Esta brecha entre el crecimiento de la actividad y la creación de empleo genera obstáculos significativos para la reconversión laboral, que Pegoraro describió como un proceso complejo y no tan lineal como podría plantearse oficialmente.

Las dificultades de la reconversión se ven agravadas por factores como las diferencias territoriales, etarias y de formación. Un trabajador desvinculado de la industria, por ejemplo, no necesariamente puede transicionar de forma inmediata a sectores como la minería o el petróleo, incluso si estos presentan demanda. El desfasaje territorial es otro obstáculo clave: mientras se pierden empleos en el Área Metropolitana de Buenos Aires, las nuevas oportunidades se concentran en provincias como Neuquén, Salta, Catamarca o San Juan. Esto implica que la reconversión puede requerir no solo un cambio de ocupación, sino también un traslado de residencia, capacitación y adaptación a nuevas condiciones laborales.

Pegoraro enfatizó la necesidad de una planificación estatal activa para la reconversión de la fuerza laboral, incluyendo la generación de instancias de formación y la adecuación de la infraestructura en las provincias receptoras de migración interna. La capacitación específica para las nuevas oportunidades laborales es fundamental, y la especialista destacó el potencial de la infraestructura universitaria argentina para formar profesionales en las regiones donde se espera mayor demanda, promoviendo el desarrollo territorial y evitando traslados masivos de población.

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