Mal inicio de octubre para el mercado: riesgo país tocó máximo del año y ADRs cayeron hasta 5,5%
El riesgo país argentino escaló a 636 puntos, su pico anual, mientras que el S&P Merval retrocedió 3,2% y los ADRs cayeron hasta 5,5%. El mercado evalúa el contexto político y los datos macroeconómicos.

Las claves de la nota
- Riesgo país en 636 puntos, máximo anual.
- S&P Merval cayó 3,2% en el inicio de octubre.
- ADRs registraron bajas de hasta 5,5%.
- Bonos soberanos con descensos, especialmente los de largo plazo.
- Superávit de cuenta corriente de u$s2.214 millones en el 2T.
El inicio de octubre marcó un nuevo traspié para los activos argentinos, con el riesgo país alcanzando los 636 puntos, nivel no visto desde marzo. Este salto del 4,8% se dio en un contexto de caídas generalizadas en la renta variable local, donde el S&P Merval se desplomó un 3,2%. Las acciones líderes como Metrogas (-4,82%), Telecom (-4,34%) y Grupo Supervielle (-3,7%) lideraron las bajas.
Los ADRs tampoco escaparon a la tendencia negativa, registrando descensos de hasta el 5,5% en el caso de IRSA, y caídas significativas para Telecom (-5,1%) y Grupo Supervielle (-4,2%). A pesar de estas bajas, Globant, aunque con el mayor retroceso anual, mostró un alza del 6,48% en la jornada. En el segmento de renta fija, los bonos soberanos como el Global 2046 (-2,5%) y el Bonar 2035 (-2%) también experimentaron caídas, mientras que los títulos en pesos y Dollar Linked se mantuvieron estables.
La debilidad de los activos argentinos se da en un marco internacional de mayoría de bajas en las bolsas, aunque Wall Street cerró con leves alzas impulsadas por señales de pausa en la política monetaria de la FED. El mercado local ya comienza a ponderar el escenario político de cara a las elecciones de 2027 y los datos macroeconómicos, como el superávit de la cuenta corriente del segundo trimestre de u$s2.214 millones. La volatilidad en el mercado de bonos, con caídas más pronunciadas en los vencimientos largos durante septiembre, refleja tanto el aumento de las tasas del Tesoro estadounidense como la creciente preocupación local por el futuro económico y político.
