Luis Caputo rechaza devaluación para competitividad y critica a exministros por propiedad privada
El Ministro de Economía, Luis Caputo, defendió el programa económico actual y descartó la devaluación como herramienta para mejorar la competitividad, proponiendo en cambio bajar impuestos, regulaciones y costos financieros. Criticó duramente el modelo económico previo, señalando un estancamiento de 14 años y una caída del 11% en la actividad industrial.

Las claves de la nota
- Rechazo a devaluación como mejora de competitividad.
- Propuesta: bajar impuestos, regulaciones y costos financieros.
- Crítica al modelo económico anterior: 14 años de estancamiento.
- Caída del 11% en industria (Jul 22 - Dic 23).
- Recuperación del 14% en jubilaciones reales.
El Ministro de Economía, Luis Caputo, defendió firmemente el rumbo económico del gobierno actual en la 32° Conferencia Industrial de la UIA, rechazando categóricamente la devaluación como método para potenciar la competitividad industrial. Caputo argumentó que el verdadero camino para disminuir el "costo argentino" reside en la reducción de impuestos, la desregulación de normativas y la mejora de la infraestructura, además de la disminución de los costos financieros. Hizo un fuerte cuestionamiento al modelo económico precedente, al que calificó como "claramente no era el camino", citando más de 14 años de estancamiento económico, déficit fiscal crónico, emisión monetaria descontrolada, endeudamiento y restricciones cambiarias que ahogaron el crédito productivo.
El funcionario expuso datos contundentes para respaldar su diagnóstico, señalando una caída del 11% en la actividad industrial entre julio de 2022 y diciembre de 2023, un período que también vio un aumento del 150% en Leliq y pases del Banco Central. Esto, según Caputo, incentivó a los bancos a financiar al sector público en detrimento de préstamos a empresas y familias. En contraste, destacó una recuperación del 14% en términos reales de las jubilaciones bajo la gestión actual, revirtiendo una caída del 37% en el período anterior.
Caputo fue enfático al criticar las propuestas de devaluación, calificándolas de "miopía económica preocupante" que solo empobrece a los asalariados en lugar de abaratar costos. Reiteró que la estrategia oficial se basa en tres pilares: estabilidad macroeconómica, reducción estructural del "costo argentino" y la extensión progresiva de las condiciones del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) a toda la economía. El objetivo es crear un marco de previsibilidad e incentivos similar al RIGI para todas las actividades productivas, fomentando así la inversión y el crecimiento sostenible.
La defensa del programa económico por parte de Caputo en un foro industrial clave subraya la importancia que el gobierno otorga a la recuperación de la producción y la inversión. La propuesta de bajar impuestos y regulaciones, si bien es un reclamo histórico del sector empresario, deberá ser acompañada por medidas concretas y sostenibles para generar un impacto positivo tangible. La extensión del RIGI a toda la economía, si se materializa, podría ser un cambio de paradigma para atraer capitales y mejorar la competitividad a largo plazo, aunque su implementación y los efectos sobre el resto de las actividades productivas requerirán un seguimiento detallado. La crítica a exministros apunta a consolidar la narrativa de un cambio profundo y necesario, distanciándose de políticas pasadas que, según el gobierno, llevaron al estancamiento.
