Lucía Vastik: Piloto aeroaplicadora, tercera generación en la aviación y su desafío profesional
Lucía Vastik, piloto aeroaplicadora y tercera generación de aviadores en su familia, comparte su camino profesional, destacando su rol pionero en Córdoba y su lucha por ser reconocida como piloto, no solo como mujer.

Las claves de la nota
- Piloto aeroaplicadora con tradición familiar.
- Desafío profesional: ser vista como piloto, no como mujer.
- Importancia de la tecnología en la aviación agrícola.
- Primer trabajo en lote montañoso complejo.
Lucía Vastik representa una nueva generación de pilotos aeroaplicadores en Argentina, una profesión con escasa representación femenina. Proveniente de una familia con tradición aeronáutica, donde su abuelo y padre practicaban el vuelo como hobby, Lucía decidió convertir su pasión infantil en una carrera profesional. "La vida me puso a tres metros del piso", reflexiona, subrayando la intensidad y exigencia de su labor.
La piloto, oriunda de Córdoba capital, relata su infancia marcada por la aventura y la curiosidad, con frecuentes visitas al club de planeadores junto a su familia. "Siempre me dijeron piloto. A mí me da exactamente lo mismo", afirma sobre la denominación de género, enfatizando que la verdadera diferencia radica en la inclusión laboral y las acciones concretas. Se autodefine como "piloto aeroaplicadora" porque considera que "queda mejor", pero insiste en que la percepción debe centrarse en la habilidad y no en el género.
Su primer trabajo como aeroaplicadora, a fines de 2022, fue un desafío considerable: un lote montañoso con obstáculos y condiciones de vuelo complejas. A pesar de la presión por demostrar su valía y asegurar futuras oportunidades, Vastik logró un desempeño exitoso, un logro que la llena de orgullo. La profesional también destaca la creciente tecnología en la aviación agrícola, desde sistemas de calibración y pulverización de precisión hasta la importancia de la capacitación en Buenas Prácticas Agrícolas (BPAs) y el análisis de la calidad del agua para optimizar la aplicación de productos fitosanitarios.
La actividad, que requiere una concentración extrema al volar a baja altura (entre 1 y 3 metros del cultivo) mientras se aplican productos, es un testimonio de la dedicación y profesionalismo de Vastik. Su mensaje central es claro: "Mi desafío es me, si me van a contratar, vean un piloto y no una mujer". Esta declaración resalta la búsqueda de igualdad de oportunidades y reconocimiento basado en la competencia profesional.
