¿Los biológicos son una moda? Nicolás Gruz los produce desde Tucumán y recuerda que hasta los romanos inoculaban sus cultivos
Nicolás Gruz, de Laboratorio San Pablo, desmitifica el auge de los biológicos para el agro, recordando prácticas ancestrales y la larga historia de investigación detrás de estos insumos que hoy ganan terreno frente a la suba de fertilizantes.

Las claves de la nota
- Prácticas biológicas se remontan a la época romana.
- Microbiología agrícola tiene más de 120 años de estudio.
- Laboratorio San Pablo produce biológicos desde hace 30 años.
- Biológicos complementan la fertilización de base.
- Se busca mejorar la fertilidad biológica del suelo.
La creciente popularidad de los productos biológicos en la agricultura moderna, impulsada por congresos, exposiciones y la inversión de grandes multinacionales, es vista por Nicolás Gruz, ingeniero agrónomo de Laboratorio San Pablo, no como una novedad, sino como el resurgimiento de prácticas milenarias.
Gruz remonta el origen de la inoculación a la época romana, donde ya se trasladaba tierra de lotes con leguminosas a otros para enriquecerlos con microorganismos beneficiosos, sin comprender el mecanismo exacto. La microbiología agrícola, por su parte, cuenta con al menos 120 años de estudio, con el aislamiento de bacterias fijadoras de nitrógeno a principios del siglo XX como un hito temprano.
Laboratorio San Pablo, con casi 30 años de trayectoria en el desarrollo de biológicos, inició su camino con la inoculación de soja en un contexto donde estos insumos eran considerados amateurs. La empresa tucumana acumuló experiencia crucial en el ajuste de dosis, momentos de aplicación y formas de uso a campo, sentando las bases para su actual portafolio de más de 70 productos.
La demanda actual de los productores, especialmente ante la suba internacional de fertilizantes, impulsa el desarrollo de herramientas como bacterias fijadoras de nitrógeno de aplicación foliar. Gruz aclara que estos biológicos no reemplazan la fertilización de base, sino que la complementan, mejorando la eficiencia metabólica de la planta, la absorción de nutrientes y la exploración del suelo. Se suma así la fertilidad biológica a la química y física, abordando la degradación de suelos observada en la región pampeana, donde los niveles de fósforo han disminuido significativamente.
