Ley de Semillas: Negociación Estancada y Expectativa Puesta en el Gobierno
La actualización de la Ley de Semillas se encuentra en un punto muerto, con plazos parlamentarios agotándose y la presión de Estados Unidos por la adhesión a la UPOV91. El gobierno argentino debe ahora definir los próximos pasos.

Las claves de la nota
- Negociación de Ley de Semillas estancada.
- Presión de EE.UU. por adhesión a UPOV91.
- Gobierno debe presentar anteproyecto propio.
- Plazos parlamentarios se agotan.
- Sector agro busca alternativa a UPOV91.
La negociación para actualizar la Ley de Semillas en Argentina ha entrado en una fase de estancamiento, sin avances concretos tras cuatro reuniones entre la industria semillera y las entidades del agro. La presión internacional, principalmente de Estados Unidos, para que Argentina adhiera al convenio UPOV91 antes de diciembre de 2027, se suma a la urgencia por definir el marco legal.
Funcionarios clave del Ministerio de Economía y de la cartera de Desregulación habían prometido que el Poder Ejecutivo presentaría su propio anteproyecto antes de fin de noviembre, pero hasta el momento no ha habido movimientos. La principal incomodidad radica en las exigencias estadounidenses, que consideran la adhesión a la UPOV91 como un punto innegociable, un compromiso adquirido por el gobierno argentino con la Casa Blanca.
Mientras tanto, sectores del agro y la industria semillera se muestran más cómodos con una actualización parcial de la legislación actual, sin llegar a la adhesión completa a la UPOV91, emulando el modelo de países como Brasil y Uruguay. La posibilidad de que el tema se incluya en las sesiones extraordinarias de diciembre, en el marco de un paquete de acuerdos más amplio, aún está latente, según fuentes de la AmCham.
La etapa de diálogo directo entre los sectores involucrados ha concluido sin resultados tangibles, dejando la responsabilidad de impulsar una solución en manos del gobierno nacional. La falta de definición podría impactar en la inversión y la innovación en el sector semillero argentino, con posibles repercusiones en la competitividad de los cultivos de la región pampeana, fundamental para la economía de Rosario y sus alrededores.
