La oferta de dólares persiste a pesar del bajo tipo de cambio real y el adverso contexto global
A pesar de un tipo de cambio real históricamente bajo y un contexto internacional desafiante, Argentina sigue generando divisas, lo que impulsa un debate sobre el fin de la 'restricción externa'. Los mercados emergentes enfrentan presiones inflacionarias globales y alzas en los rendimientos de bonos de EE.UU., mientras que la economía local muestra debilidad.

Las claves de la nota
- Oferta de dólares persiste a pesar de bajo tipo de cambio real.
- Mercados emergentes presionados por inflación y tasas de EE.UU.
- Actividad económica argentina se contrajo casi 3% en julio.
- Superávit en cuenta corriente de u$s2.214 millones en Q2 2026.
- Exportaciones crecieron 31% interanual.
A pesar de un escenario internacional complejo y una economía doméstica estancada, la oferta de dólares en Argentina se mantiene robusta, generando interrogantes entre analistas sobre una posible superación de la tradicional "restricción externa". Los mercados emergentes, incluyendo Argentina, se ven afectados por la inflación global y el aumento de las tasas de interés en Estados Unidos. A nivel local, los datos del INDEC revelan una contracción de la actividad económica del casi 3% mensual en julio, anticipando una recesión técnica para el tercer trimestre, y un aumento de la pobreza en la primera mitad del año, agravada por la caída de los ingresos laborales.
La sociedad de bolsa IEB destaca que, si bien el sector agropecuario liquidó u$s3.228 millones en septiembre, el Banco Central solo pudo adquirir unos u$s473 millones en el Mercado Libre de Cambios (MLC). Esto sugiere una creciente dolarización de carteras y un cambio de cobertura desde bonos dólar linked hacia el contado con liquidación (CCL). Fuentes de un importante banco especulan que esta dinámica podría deberse a una mayor demanda de ahorro en dólares por parte de personas o a una menor entrada de divisas del sector energético, inclinándose por la primera opción.
A pesar de estas tensiones, la consultora Equilibra señala que en septiembre tanto la oferta como la demanda privada de dólares alcanzaron un récord desde las elecciones de 2025, impulsadas por altos precios internacionales de commodities y una mejor oferta financiera. El Banco Central ha acelerado su ritmo de acumulación de divisas, proyectándose compras elevadas para el último trimestre del año, gracias a la liquidación pendiente del agro (u$s9.000 millones), la colocación de Obligaciones Negociables (ONs) y deuda subsoberana. Los datos de balanza de pagos del INDEC confirman esta tendencia, con un superávit en la cuenta corriente de u$s2.214 millones en el segundo trimestre de 2026, impulsado por un saldo de bienes de u$s9.293 millones y un crecimiento del 31% interanual en las exportaciones.
El fuerte ingreso de dólares se produce con uno de los tipos de cambio reales más apreciados desde la convertibilidad, solo superado por los niveles de 2015. Este fenómeno, que desafía las expectativas tradicionales, podría tener implicaciones significativas para la inversión y el consumo en la región. La persistencia de esta oferta de divisas, incluso con un tipo de cambio real bajo, genera optimismo para el cierre del año, pero la volatilidad inherente al contexto global y local exige un seguimiento detallado de las variables macroeconómicas y financieras.
