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La mitad de los asalariados registrados del sector privado cobra poco más de $1.300.000 de bolsillo
La mitad de los trabajadores formales del sector privado percibe un salario de bolsillo cercano a los $1.333.622 mensuales, evidenciando una pérdida de poder adquisitivo y crecientes dificultades para llegar a fin de mes.
- Mitad de asalariados formales cobra $1.333.622 de bolsillo.
- Salario promedio real cayó 0,9% en junio.
- Ingreso disponible cayó 2,1% mensual en mayo.
- 66% de personas agota ingresos antes del día 20.
- 61,9% de argentinos contrajo deudas para cubrir necesidades básicas.
La realidad económica de los trabajadores registrados del sector privado en Argentina muestra un panorama preocupante, con la mitad de ellos percibiendo un salario de bolsillo que ronda los $1.333.622 por mes. Este dato, basado en estimaciones de Luis Campos del Instituto de Estudios y Formación de la CTA-Autónoma, expone la escasa capacidad de maniobra de una porción significativa de la fuerza laboral formal para afrontar el costo de vida actual.
El informe oficial de la Secretaría de Trabajo revela que, si bien la remuneración nominal bruta promedio en mayo alcanzó los $2.121.005, la mediana se situó en $1.606.773. Tras aplicar los descuentos obligatorios (jubilación, PAMI, obra social) que rondan el 17%, el monto de bolsillo se reduce considerablemente. La tendencia de pérdida de poder adquisitivo se profundizó en junio, con una caída del 0,9% en el salario promedio real desestacionalizado, marcando la primera vez en 20 meses que se ubica por debajo del nivel de noviembre de 2023.
Esta retracción salarial se debe a que el crecimiento nominal de los sueldos desaceleró más que la inflación, que se mantuvo en torno al 2% mensual. Los salarios fijados por Convenios Colectivos de Trabajo (CCT) también mostraron una dinámica contractiva, con una reducción real del 0,7% en los últimos dos meses. Sin embargo, existe una marcada heterogeneidad: mientras sectores como Encargados de edificio (+5,9%) y Camioneros (+3,1%) registraron mejoras, otros como Textiles (-12,6%) y Metalúrgicos (-12,4%) sufrieron retrocesos significativos.
El ingreso disponible, es decir, el dinero que queda tras cubrir gastos fijos, cayó un 2,1% mensual y un 5,1% interanual en mayo, manteniéndose un 16,5% por debajo del promedio de enero-septiembre de 2023. Las encuestas reflejan un creciente malestar social: la dificultad para llegar a fin de mes es la principal preocupación (24%), seguida por los bajos salarios (20,4%). El 66% de las personas agota sus ingresos antes del día 20, y solo el 9,3% tiene capacidad de ahorro. El 61,9% de los argentinos contrajo deudas en los últimos seis meses, principalmente para cubrir necesidades básicas.
En Rosario y la región, al igual que en el resto del país, esta situación impacta directamente en el consumo local y en la actividad económica. La menor capacidad de compra de los asalariados se traduce en una menor demanda de bienes y servicios, afectando a comercios y pymes. Los antecedentes de períodos de alta inflación y estancamiento salarial son recurrentes en la historia económica argentina, y la persistencia de estas tendencias sugiere que la recuperación del poder adquisitivo será un desafío a mediano plazo, requiriendo políticas económicas consistentes y sostenidas.
Esta noticia es crucial para inversores, productores y empresarios argentinos, ya que el poder adquisitivo de los asalariados es un termómetro directo de la demanda interna y el consumo. La persistente caída del salario real y el aumento del endeudamiento para cubrir gastos básicos señalan un escenario de contracción económica que impacta en todos los sectores. Es fundamental vigilar la evolución de la inflación, las negociaciones salariales y las políticas gubernamentales que busquen revertir esta tendencia para anticipar posibles escenarios de mercado.

