Agro

La chicharrita retrocede y el maíz se encamina a siembra tardía con escenario favorable

Las poblaciones de Dalbulus maidis, la chicharrita del maíz, muestran una significativa retracción en gran parte del país, lo que genera un panorama más alentador para la siembra tardía del cereal. Los registros de la Red Nacional de Monitoreo indican niveles por debajo del año anterior en regiones clave.

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La chicharrita retrocede y el maíz se encamina a siembra tardía con escenario favorable
Imagen ilustrativa

Las claves de la nota

  • Poblaciones de chicharrita por debajo del año anterior en regiones clave.
  • 97% de localidades sin chicharrita en Centro Sur.
  • Menor presión de plaga para siembra de maíz tardío.
  • Especialistas advierten sobre no relajar medidas preventivas.
  • Eliminar maíces voluntarios y monitorear lotes son cruciales.

Resumen elaborado con inteligencia artificial a partir de la nota de Bichos de Campo.

Los datos más recientes de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis, la temida chicharrita del maíz, ofrecen un respiro para el sector agroindustrial argentino. A un mes del inicio de la siembra de maíz tardío, las poblaciones del insecto se encuentran considerablemente por debajo de los niveles observados en la campaña anterior en las regiones del Litoral, Centro Norte y Centro Sur del país. Esta disminución en la presión regional de la plaga es especialmente alentadora para las provincias centrales, donde en el Centro Sur, por ejemplo, la chicharrita estuvo ausente en un 97% de las localidades evaluadas.

El informe, basado en relevamientos de la segunda mitad de octubre, detalla una retracción generalizada. En el Centro Norte, las localidades sin capturas aumentaron del 86% al 93%, mientras que en el Litoral, el 85% de las localidades no registró presencia del vector. Incluso en las regiones endémicas del norte argentino, como el NOA y el NEA, las poblaciones se mantienen relativamente contenidas, con escasas capturas y niveles estables o ligeramente inferiores a los del año pasado. Este escenario favorable se consolida a pesar de que la mayoría de las trampas se ubicaba sobre lotes de maíz temprano, lo que sugiere una baja dispersión del insecto.

Si bien la baja presencia actual es motivo de optimismo, los especialistas recalcan la importancia de no relajar las medidas preventivas. La memoria de las pérdidas cercanas al 20% de la producción nacional causadas por el complejo del achaparramiento en la campaña 2023/24 sigue muy presente. Por ello, se insiste en la eliminación de maíces voluntarios o "guachos" para evitar que actúen como puente verde entre campañas, y en el monitoreo constante de los lotes de maíz de primera desde la emergencia del cultivo. La detección temprana es clave para minimizar posibles daños y asegurar la viabilidad económica de la producción maicera argentina.

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