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La apuesta de un gigante: el campo de 70 hectáreas que se volvió modelo de una producción de gran potencial en la Patagonia
Cervecería y Maltería Quilmes impulsa una operación estratégica de cultivo de lúpulo en 68 hectáreas en Río Negro, con el objetivo de alcanzar 125 toneladas para 2026 y mejorar rendimientos.
- Producción de lúpulo en 68 hectáreas en Río Negro.
- Proyección de 125 toneladas para 2026.
- Rendimientos entre 1.800 y 3.500 kg alfa/ha.
- Colaboración con productores de El Bolsón.
Cervecería y Maltería Quilmes ha puesto en marcha una ambiciosa estrategia de producción de lúpulo en la Patagonia, específicamente en General Fernández Oro, provincia de Río Negro. La compañía administra un campo de 68 hectáreas dedicado al cultivo de variedades clave como Victoria, Nahuel, Mapuche y Gaucho, esenciales para su línea de cervezas. Esta iniciativa no solo busca asegurar el suministro de un ingrediente fundamental para la industria cervecera, sino también optimizar los procesos productivos y desarrollar nuevas variedades adaptadas a las necesidades del mercado.
La operación está bajo la dirección de Gastón Catalini, gerente de Producción de Lúpulo, quien lidera un equipo enfocado en la mejora continua de rendimientos y la investigación genética. Los rendimientos actuales de la chacra oscilan entre 1.800 y 3.500 kilos alfa por hectárea, una cifra que se busca incrementar significativamente. La estrategia de Quilmes se complementa con acuerdos con productores locales de El Bolsón, quienes aportan aproximadamente el 60% del volumen total de lúpulo que la empresa utiliza, demostrando un modelo de colaboración público-privada en el sector agroindustrial.
Con esta visión integral, la empresa proyecta alcanzar una producción total de 125 toneladas de lúpulo para 2026. Este desarrollo en la Patagonia no solo fortalece la cadena de valor de la industria cervecera argentina, sino que también posiciona a la región como un centro de producción de alta calidad para un commodity con creciente demanda. Para el sector agroindustrial de la región centro, como Rosario y su área de influencia, este tipo de desarrollos en productos de nicho y alto valor agregado, como el lúpulo, pueden servir de inspiración para diversificar cultivos y explorar nuevas oportunidades de mercado, más allá de los commodities tradicionales.
Esta noticia es relevante para inversores y productores agropecuarios argentinos debido a la apuesta de un gigante industrial en un cultivo de alto potencial en una región específica. Es importante seguir de cerca la evolución de los rendimientos y la consolidación de la producción de lúpulo, ya que podría abrir nuevas oportunidades de negocio y diversificación para el sector. La capacidad de alcanzar las 125 toneladas proyectadas para 2026 será un indicador clave del éxito de esta iniciativa.

