Juan Cruz Molina: "En 2008 se generó una mística que hoy no escucho con la misma potencia"
El ex presidente del INTA, Juan Cruz Molina, evalúa la política agropecuaria actual y lamenta la pérdida de la mística colectiva que, según él, existía en 2008. Regresó a CREA tras su paso por la función pública, donde se desvinculó por desacuerdos con los ajustes.

Las claves de la nota
- Falta de mística colectiva en el agro argentino.
- Necesidad de una narrativa conjunta del sector.
- La acción es más importante que la comunicación.
- Orgullo de ser agricultor, ganadero o tambero.
- Crítica a miradas externas sobre la producción.
Juan Cruz Molina, ex presidente del INTA y con una vasta experiencia en la función pública y el sector privado a través de CREA, reflexiona sobre el estado actual de la política agropecuaria argentina. Molina expresa una preocupación que trasciende los gobiernos de turno, afirmando su creencia en una "Argentina posible" que visualiza en las nuevas generaciones y en las localidades del interior productivo. Sin embargo, lamenta la falta de una "narrativa conjunta" que comunique el rol generador de este sector. Destaca la importancia de que los productores agropecuarios no se sientan permanentemente en la necesidad de justificar su actividad ante la sociedad.
Al recordar el conflicto de 2008 por las retenciones móviles, Molina señala que aquel evento generó una "identidad colectiva" y una "mística" que percibe debilitada en la actualidad. Subraya la necesidad de construir "nuevas conversaciones" sobre el papel del agro y expresa su deseo de ver a los agricultores, ganaderos, tamberos y productores de primera industrialización "orgullosos de ser agricultores". Critica las visiones externas que pretenden explicar la producción sin comprender las realidades locales, poniendo como ejemplo localidades cordobesas.
Molina considera que el sector agropecuario posee una ventaja comunicacional intrínseca que aún no aprovecha plenamente, pero advierte que la solución no reside únicamente en mejorar la comunicación. "Hay que hacer cosas y contagiar", enfatiza, sugiriendo que la acción y los resultados son más efectivos que el mero discurso. Su experiencia en el Estado, incluyendo 14 años de servicio público, le ha permitido observar las dificultades de la transformación desde la administración pública y la imposibilidad de modificar la relación entre el Estado y la comunidad agroalimentaria en un solo mandato.
