Inversiones de EEUU en Argentina: USD 57.000 millones en una década, pero sujetas al rumbo del país
Alejandro Díaz, CEO de AmCham, proyectó inversiones de empresas estadounidenses por USD 57.000 millones en Argentina a diez años, condicionadas al desempeño económico local y no tanto a la política de EE.UU. Sectores como energía y minería lideran los planes de expansión.

Las claves de la nota
- Inversiones proyectadas de USD 57.000 millones en 10 años.
- Dependencia de las inversiones del rumbo económico argentino.
- Sectores de energía y minería lideran planes de expansión.
- Consumo enfrenta debilidad por mercado interno.
- RIGI otorga plazos para concreción de proyectos.
Alejandro Díaz, CEO de AmCham Argentina, analizó las perspectivas de inversión de las compañías estadounidenses en el país, proyectando desembolsos por un mínimo de USD 57.000 millones durante la próxima década. Sin embargo, enfatizó que estos flujos de capital dependerán fundamentalmente del "recorrido que tenga la Argentina" en términos de estabilidad económica y previsibilidad, más que de los resultados electorales en Estados Unidos. A pesar de la mayoría republicana en el Congreso estadounidense, Díaz relativizó su impacto directo en las relaciones bilaterales y los proyectos de inversión, señalando que muchas decisiones se instrumentan a través de atribuciones del Poder Ejecutivo, como el acuerdo comercial ARTI.
El ejecutivo de AmCham destacó que sectores como energía y minería mantienen planes de expansión significativos, impulsados por el potencial de recursos naturales del país. No obstante, advirtió que las empresas vinculadas al consumo aún enfrentan dificultades debido a la debilidad del mercado interno argentino, lo que limita las proyecciones de grandes ampliaciones en este rubro. La cámara que nuclea a las empresas norteamericanas en Argentina observa que una porción considerable de estas inversiones aún no se ha concretado, dado que muchas compañías se benefician del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y cuentan con plazos de hasta 24 meses para materializar sus compromisos.
Díaz subrayó que estos proyectos de inversión, con horizontes de ejecución a largo plazo, no deberían verse sustancialmente alterados ante un eventual cambio de gobierno en Argentina en 2027. El análisis de AmCham sugiere que la confianza inversora se ancla en las oportunidades estructurales que ofrece el país, más allá de las fluctuaciones políticas coyunturales. La clave para destrabar estos desembolsos masivos reside en la consolidación de un marco económico estable y con reglas de juego claras que aseguren la rentabilidad y minimicen los riesgos para las multinacionales.
