
Imagen ilustrativa
Inteligencia aplicada: redujeron hasta 25% el uso de herbicidas y bajaron de 9 a 7 pulverizadoras
Una empresa agropecuaria logró reducir hasta un 25% el uso de herbicidas y un 67% el de agua en sus aplicaciones, optimizando procesos a través de mediciones y capacitación continua.
- Reducción de hasta 25% en uso de herbicidas
- Disminución del 67% en uso de agua
- Optimización de 9 a 7 pulverizadoras
- Enfoque en mejora continua de procesos
La empresa Berardo Agropecuaria, ubicada en Entre Ríos, ha demostrado que la innovación en el sector agropecuario no siempre reside en la última tecnología, sino en la mejora continua de los procesos existentes. Durante un período de cinco años, mediante un trabajo colaborativo con el Grupo APC, la compañía implementó un enfoque basado en mediciones objetivas, capacitación constante y un riguroso seguimiento técnico de las pulverizaciones.
Los resultados de esta estrategia son contundentes: se logró una reducción de hasta el 25% en el uso de herbicidas y una disminución del 67% en el consumo de agua. Además, la flota de pulverizadoras se redujo de nueve a siete unidades, lo que implica una mayor eficiencia operativa y una optimización de recursos. Este enfoque en la "inteligencia aplicada" resalta la importancia de la gestión y el conocimiento técnico para potenciar la productividad.
Esta experiencia es particularmente relevante para el ecosistema agroindustrial argentino, incluyendo la región de Rosario, un polo productivo clave. La optimización de insumos y la reducción del impacto ambiental son aspectos cada vez más valorados por los mercados internacionales y las regulaciones. La adopción de metodologías de mejora continua, más allá de la inversión en maquinaria, podría ser un factor diferencial para la competitividad de productores y empresas agropecuarias locales.
Si bien la noticia no menciona directamente el impacto en commodities específicos como soja, trigo o maíz, la reducción de costos en insumos como herbicidas y agua tiene un efecto directo en la rentabilidad de los cultivos. El antecedente de Berardo Agropecuaria sugiere que otras empresas del sector podrían replicar este modelo para mejorar su eficiencia y sostenibilidad. A futuro, será interesante observar la adopción de estas prácticas a mayor escala y su impacto en los márgenes de ganancia del sector.
Esta noticia es de gran interés para inversores y productores del sector agropecuario argentino, ya que demuestra cómo la optimización de procesos puede generar ahorros significativos y mejorar la eficiencia sin necesidad de grandes inversiones en tecnología. Para la región de Rosario, un centro neurálgico de la producción agrícola, este modelo de "inteligencia aplicada" podría ser replicado para aumentar la competitividad. Los inversores deberían vigilar la adopción de estas metodologías de mejora continua en otras empresas y su impacto en los costos operativos y la rentabilidad del sector.

